sábado, 23 de septiembre de 2017

Ventajas de hacer el curso...


Rebeca I

Cuando me desperté junto a Rebeca en la cama, a la mañana siguiente de haber contraído matrimonio, me di cuenta de la suerte que tenía de encontrarme y casarme con una diosa así. Yo era un friki de los videojuegos, sin más oficio ni beneficio, ella en cambio era una chica que había estudiado y tenía un buen empleo en el sector financiero. Ambos teníamos la misma altura y el mismo peso, pero mientras yo era flaco y carecía de músculo, ella tenía muchas curvas con un culo de muerte. A menudo soñaba que si alguna vez tenía que morir, que fuera bajo ese culo. Tenía un hermoso pelo de color avellana. Cualquiera que nos viera pensaría que ella estaba fuera de mi alcance. Nos conocíamos desde la infancia. Había salido con muchos cerdos en su pasado, mientras yo era más bien ese pagafantas, tipo "amiga" a la que siempre volvía para salir después de cortar con sus novios. Una noche de fiesta, medio borracho, vencí el miedo de perderla como amiga y me atreví a confesarle mi amor eterno por ella. Ella se asustó al principio, pero luego, al cabo de unos días, le fue gustando la idea, y creo que me vio como una colchón de seguridad. La cortejé con amor y afecto y siempre fue ella la primera en mi mente para todo. Ella se enamoró de mi calidez y mi humor, y aunque yo no fuera un Adonis, nunca la había herido y la amaba con todo mi corazón. Adoraba el suelo por el que caminaba y haría cualquier cosa por ella ahora, y ella lo sabía. Yo me sentí muy feliz cuando me pidió que nos casáramos. No tuvimos sexo completo hasta esa noche de nuestra luna de miel. Fue maravilloso y frustrante al mismo tiempo. Me corrí demasiado rápido. Quedamos en volver a intentarlo después de dos horas descanso, pero la gran presión de la ocasión hizo que mi pequeño pene se volviera blando cuando lo que tenía que hacer era ponerse duro. Frustrada, ella sacó su último regalo. Me hice una buena idea de lo que era cuando vi la caja.
-Quiero que lleves esto para mí -dijo Rebeca. -Sé que nunca me engañarías, pero es importante que establezcamos las reglas básicas de este matrimonio desde el principio. No quiero que te masturbes a mis espaldas. Quiero que la tengas dura solo para mí. Y quiero mostrarle al mundo que tengo un hombre que me ama lo suficiente como para aceptar tener su pene encerrado para mí. Quiero un hombre que no anteponga sus necesidades a las mías.
Me quedé tumbado en la cama aturdido y tembloroso mientras tomaba la jaula y procedía a colocarla. Cerró el cinturón con llave y mi destino quedó sellado. En ese momento, después de haber luchado inicialmente para tener el pene erecto con mi esposa por segunda vez, de repente me puse caliente otra vez. Inmediatamente quise mostrarle a Rebeca lo mucho que la amaba y comencé a besarle el cuello, a sus pechos, a sus muslos y antes de que fuera a besar su culo, ella balanceó su pierna alrededor y me tiró sobre su coño. "Muéstrale a tu esposa lo que sabes hacer con tu lengua ahora que tu pene está confinado." "Eso es, nene, lame a tu esposa... ¡Ohhh, qué agradable! ¡Sí, nene!" Ella jadeó. "Oh Dios, mis amigas tenían razón, esto es para mí. Quiero que me hagas esto cada vez que te lo pida. ¡No creo que tu pene pueda hacer esto por mí! ¡Ohhh! ¡Voy a correrme, ahora no te pares!" Le lamía cada vez más rápido en sus labios. Mi boca no iba a parar hasta que ella llegara al nirvana. "¡Siiiii!", gritó ella vestida con su ropa interior nupcial cuando finalmente se corrió en nuestra noche de bodas. Dormimos después de eso, ella mejor que yo, pues la jaula me despertó varias veces durante la noche. Rebeca estaba radiante a la mañana siguiente de nuestra boda, paseando por la suite de la luna de miel en su lencería de seda blanca. Mi pene se sentía apretado en su restricción e incapaz de conseguir ponerse completamente erecto. "Mañana, cariño... Quiero que descanses. ¿Cómo está tu nenito esta mañana?", preguntó mientras agarraba y cogía la jaula de mi pene y las bolas en una mano. "¿A qué te resulta más difícil acostumbrarte, a la jaula o al anillo en el dedo?" "Ambos se sienten muy extraños, me encanta el anillo, pero la jaula no tanto", le respondí. Rebeca de repente hizo una mueca, "Se supone que amas a tu esposa incondicionalmente y quieres demostrarlo al mundo". De repente sentí que estaba proclamando al mundo mi amor eterno a mi esposa llevando puesta la jaula. Empecé a besarla sin dilación, ella solo llevaba sus bragas de seda y el sujetador. Mi polla se tensó contra la jaula pero eso solo alimentó mi libido. Pronto estuve encargándome del hermoso culo de mi esposa y regándolo con besos a través de la seda. Rebeca se quedó allí quieta, leyendo los mensajes del móvil, y cuando intenté subir con mis besos por su cuerpo, ella bajó la mano y empujó mi cabeza para que  continuara besándola allí abajo.
"¡Ohhh, eso es nene!... Adora el culo de tu esposa. ¿No crees que mi culo merece ser adorado todos los días?"
Murmuré una respuesta afirmativa. "¿Es este culo tu jefe en este matrimonio?", bromeó. Nuevamente di una respuesta afirmativa. "¿Siempre adorarás este culo sin que importen las razones?" "Siempre lo haré", le respondí. Pude ver que tenía una sonrisa enorme en sus pómulos, y enseguida volví a besar sus otras mejillas. Rebeca me detuvo y dijo que quería darse un baño de burbujas en el jacuzzi. Era apto para dos, y fue uno de los momentos más eróticos de mi vida. Una vez que ella se corrió, me hizo vestirla lentamente. Yo me puse de rodillas de nuevo, y se dio la vuelta y se estuvo frotando el culo por toda mi cara.....mañana continua

Estimulación y negación

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Sistema para guardar las llaves bajo llave.

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Lo ves? Solo por que estés en castidad no significa que no tengamos sexo...

Sissy

De Nini a Nani I


De Nini a Nani  I
Esta es mi historia soy hijo único. Vivo en casa de mi madre. Mi mala actitud, y las malas compañías ayudaron a que mi vida fuera de mal a peor. Era muy rebelde y malo en la escuela, fui expulsado varias veces. Y cuando cumplí los 16 mi madre se hartó de mi actitud de auténtico nini, que ni trabaja, ni estudiaba. Para mi madre era muy importante que yo avanzara, estudiara o al menos hiciera algo de provecho.
Así estuve dos años en casa sin hacer nada. Ella no podia más hasta que nos peleamos, eso cambió mi destino.
Un día al despertarme en casa a las 5 de la tarde después de un botellón más me desperté. Como pasaba siempre no me acordaba de nada de la noche anterior. De repenté noté como alguién me había puesto un cinturón de castidad, con una dirección de correo electrónico indicada...
No sabía que hacer. No lo podía retirar y me daba verguenza tener que contárselo a mi madre.
Fuí al baño a ver si podía retirarlo con agua, y algo de jabón. Me puse en la bañera a ver si podía pero no. Fué inútil. Así que cogí el móvil y escribí a esa dirección, al poco rato me contestaron y me dijeron que tenía que enviar mis fotos al blog de control de castidad para su publicación...

La revisión...

viernes, 22 de septiembre de 2017

¿Te apuntas al curso de empleada de hogar?

Locktober. ¿Te apuntas?


Neosteel Masterpiece

Holytrainer2

Y por fin llegó el momento más esperado....

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Ereccción matinal....

El espejo...

Dibujo de Juan Puyal

Juan Puyal, ilustrador. Nació en Barcelona. Empezó a dibujar para editores en 1956. Sus ingresos eran escasos y tuvo que complementarlos con un empleo de administrativo. Al mismo tiempo también como estudiante en una escuela de Arte  de Barcelona. En 1959 empezó como ilustrador profesional a tiempo completo.
T
odos los artistas españoles de la época, dedicaban su producción a cómics infantiles porque las publicaciones para lectores adultos entonces no existían en España. También realizó ilustraciones para libros juveniles.En 1962 viajo a Londres y consiguió encargos de las principales revistas para adolescentes. Repitió un viaje similar al año siguiente, pero esta vez, a Dundee (Escocia) donde recibió una muy buena acogida. Comenzó con un largo y continuo período de actividad trabajando en los libros de historietas para los editores John Leng. Que se prolongó hasta el año 90. El mercado de las publicaciones de adolescentes cayó en los años ochenta.
   
Entonces un editor italiano le ofreció dibujar para su revista de dominación femenina en versión española. Era su primer trabajo en el campo del fetiche y realmente, sus trabajos tenían muy buena aceptación. Más tarde estuvo en contacto con las publicaciones Swish de Londres. También pulicó para las revistas "Madame" "El Mundo de la TV" y "Fighting Gal" y he hecho otros trabajos ocasionales para "Rubberist" y otras editoriales españolas.
   

jueves, 21 de septiembre de 2017

Rosa

Neosteel Arch Chastity Belt












El complemento....


bbm4matl:
“When your keyholder wants cock but knows you still need deprivation.
”

Minimus






Estimulación y negación

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El trabajo de la "Margelloise"

Una rara ilustración titulada 'La Margelloise' muestra la vida de la aristocracia francesa. Jóvenes y bellas criadas, que a menudo estaban uniformadas sólo con medias y los más altos tacones, eran reclutadas para complacer a su señora que no podía llegar a tocarse sí misma debido a los amplios y complicados vestidos que llevaban. Al principio se encargaban para dar orgasmos, pero de alguna manera esto convirtió en una verdadera moda de la aristocracia. Los maridos más ricos reclutaban a tres o cuatro de esas casí niñas para sus esposas, ya que cada chica tenía mucho trabajo que hacer cada día.
Los registros muestran fiestas extravagantes donde La Margelloise se mantenía bajo las mesas y en algo parecido a una competición, se les daba premios si podían hacer que su señora alcanzara el orgasmo durante la comida, lo que se vería con mucha diversión. La que no conseguía llevar a su señora al orgasmo tenía entonces que desnudarse delante de todo el mundo quedándose solo con sus medias y tacones, y tenía que comenzar a complacer a los hombres que permanecían sentados a su alrededor.
Un texto comenta que estas fiestas se prolongaban hasta altas horas de la noche.

La marca de las Margelloise era una de las maneras en que las mujeres mostraban su logro de satisfacer a su señora. Una frase que se encuentra en varios textos contemporáneos es "una buena mujer a las chaussettes les plus humides" o literalmente, "una buena esposa tiene los calcetines más húmedos ".

miércoles, 20 de septiembre de 2017

La única condición...

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A Tony le gusta saber que estoy casada, y siempre quiere eyacular en mi anillo de bodas. Él dice que es para recordarme su lugar como corneador. A veces, si mi esposo está en la habitación, Tony le hace limpiar el anillo y luego ceremonialmente lo coloca de nuevo en mi dedo. A veces, aunque no quería que lo limpiara, insistiría en que me quitara el anillo antes de lavarme las manos o bañarme para que su dominio siempre estuviera presente en nuestro matrimonio.

En rosa es mejor...

Sin quitar la jaula...

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El trio.

Locktober se acerca...

lunes, 18 de septiembre de 2017

El locktober se acerca. Preparativos..

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Infidelidad consentida.....


En la piscina...

La señora y su criada Andrea. Sexta parte. 6 de 6.

SEÑORA:
El nuevo paso fue totalmente inesperado, pero cuando Virtudes me lo contó, me dejó indiferente. La verdad es que ya me daba igual lo que fuera de Andrea fuera de mi casa, con tal de que siguiera cumpliendo con sus tareas allí y en casa de mamá. ¿Que se había enterado la hermana? Pues bueno, me daba igual. De hecho, le di permiso a Virtudes, cada día más brillante en la cocina, para que hiciera lo que quisiera con Andrea mientras estuviera con ella.
-Y si le sobra tiempo en tu casa, que vaya también a hacer la de su hermana.
-Pero allí vive también Ramón, su cuñado...
-Mira, Virtudes, andrea ya es toda una profesional del servicio. No me parece nada mal que pruebe también a servir a un señor, no van a ser siempre señoras. Además, es estupendo para su carrera cinematográfica verlo servir en una casa más. Estoy pensando ya en un montaje que titularíamos "Andrea, una criada servicial", con imágenes de la chica sirviendo en casas distintas. Lo principal, claro, es que mi casa esté siempre impoluta, y la de mamá.
-Por supuesto, Señora. Sólo serviría en mi casa o en la de su hermana cuando usted me mande a la chica.

ANDREA:
Puede que hasta fuera mamá la que lo provocó.
Era un fin de semana en el que la Señora se había ido con algún amigo y a mí me había mandado con virtudes desde el viernes por la tarde a su casa, hasta el lunes. El sábado, mientras fregaba los cacharros de la comida, me anunció que mi hermana, unos años mayor que yo, vendría a tomar café esa tarde.
-¿Me permitirá cambiarme, por favor, Señora?
-Claro que no. Estoy deseando que tu hermana te vea trabajar en la casa. ¿No te acuerdas de cuánto se quejaba de que tú no hacías nada? Ahora verá cuánto nos equivocamos. Tú sigue aquí, en la cocina, que algo tendrás que hacer, hasta que te llamemos. y desde entonces, como siempre, seremos tus señoras.
Llegó a la hora prevista y pasaron al salón.
-Voy a por el café, mamá -le oí decir a mi hermana.
-No, tranquila, si ahora tengo una chica.
-¡anda, qué suerte, ya me gustaría a mí!
-¡andrea, trae el café!
Era como volver a empezar, con otra persona más.
Fui con la bandeja y me paré en la puerta.
-Buenas tardes, señoras. Con permiso...
-Pasa, pasa, andrea. 
A mi hermana se le quedó la boca abierta, y estalló en carcajadas.
-¡Muy bueno! El señorito está de cachondeo.
-Nada de cachondeo. Aquí nuestro hombrecito se ha pasado la vida, desde su niñez, poniéndose tu ropa y la mía a escondidas, porque le gustaba. De haberlo sabido, le habríamos comprado unos vestidos y no habríamos tenido que trabajar nada en casa.
-¿Mi ropa?
-Toda tu ropa, incluidas las bragas, los sujetadores, los camisones.
Yo, sin decir una palabra, les servía el café, sintiendo la mira incrédula de mi hermana.
-qué asco -dijo- mi ropa interior. Y seguro que te pajeabas con ella.
-No... -quise decir.
-¡A callar! Y ahora, ya bien mayorcito, se ponía a escondidas la ropa de su novia.
-¡y lo pilló! jajajaja
-claro. Por eso está así, si tanto le gusta vestirse de mujer, lo vestimos siempre, y nos hace las tareas, unos días en su casa, otros aquí...
-dios, con lo vago que era, que nunca hacía nada.
-con lo felices que podríamos haber sido todas, ella de chacha y nosotras de señoras.
-¿Y no le queda en su agenda un huequecito para pasar por casa?
-Por supuesto que sí, hija. No puedo decirte un día fijo, porque depende de lo que su señora, que ya no es su novia, tenga que hacer, pero aquí pasa muchos días, así que puede ir por tu casa algunas horas. Pero mira, para empezar, si quieres, mañana puede ir todo el día y te hace una limpieza a fondo.
-Pero mañana estará Ramón.
-¿Y prefieres que no se entere?
-Yo? jajaja, a mí me da igual. Lo digo por él.
-Ella no cuenta. Le explicas a Ramón lo que te he contado y a él también le dará igual.
-No le dará igual. va a disfrutar como un enano.
A la mañana siguiente, a las diez en punto, llamaba al timbre de mi hermana. Llevaba puesta una blusa que me había dado mamá, fucsia, con botoncitos forrados de la misma tela, con volantes en los puños, enormes, y en el cuello, y un lazo por delante.
Me abrió mi hermana, en bata y pijama, que soltó una carcajada.
-No te cambies todavía, solo quítate la chaqueta, ¡dios! ¿y vas así a trabajar?
-No, a trabajar me permiten ir con blusas más discretas.
-Menos mal, porque creo que esto es mejor que el uniforme. ¿has traído los churros que te dije?
-Sí, señora.
-pues nada. coge una bandeja, el café, la leche, coloca los churros en un plato, y nos los llevas a la cama antes de que se enfríen.
Se volvió a su dormitorio y yo me quedé preparando el desayuno en la cocina.
Con la bandeja, llamé a la puerta.
-Pasa, hermanita
Remarcó bien la a final.
Los dos estaban recostados en la cama.
-¡cuñado! -exclamó ramón antes de empezar a reírse- ¿de qué vas disfrazado?
-Es mi ropa, Señor.
-¡Señor!, qué bonito. ¿Esta era la sorpresa?
-el principio de la sorpresa. Ahora te cuento. Tú, deja aquí la bandeja y ve a cambiarte y te vas a empezar por la cocina.
Salí corriendo, porque la mirada de Ramón era demasiado hiriente. Y, como había dicho mi hermana, solo era el principio.
Me puse el uniforme rosa, el que había llevado, y me encerré en la cocina, dispuesto a dejarla impecable para no pensar en otra cosa.
Una hora o así más tarde, apareció mi hermana con ropa deportiva.
-Me voy a correr. Ramón se está duchando. Haz nuestro cuarto y cuando él termine, el servicio. Luego sigues aquí.
Estaba haciendo su cama, cuando apareció Ramón envuelto en un albornoz.
-Así que mariquita y afeminado, vaya, vaya. 
Se me acercó y agarró el uniforme por atrás, subiendo la falda casi hasta el culo.
-Tienes que conseguirte otro uniforme para venir aquí. Uno mucho más corto. Ya sabes que el señor siempre quiere ver las braguitas de la chica, o tocarle, así, el culo. Dime, bonita, ¿traerás un uniforme más corto?
-Sí, sí, señor.
-A ver, a ver, date la vuelta.
Se apartó un par de pasos. Me quedé frente a él.
-Súbete la falda... más... más... así, así tiene que ser. Si hasta tienes unas piernas bonitas... jajaja ¿cuándo vas a venir, todas las semanas?
-No sé, señor. Depende de mi señora y de mi madre, cuando ellas me manden.
-Ah, sí? imagínate que no vuelves, qué disgusto. Con lo que a mí me gustaría ser un señor de esos que van tocando el culo, o follándose a la criada. Por si acaso, solo por si acaso, yo creo que hoy deberíamos empezar una buena relación Señor-Criada, no te parece, cuñadita?
-No entiendo...
-Sí, claro que entiendes. Además, te va a encantar, porque a los mariquitas afeminados os gusta hacer de mujer, y no hay más que verte.
Se sentó en la cama, se soltó el albornoz y se abrió de piernas. su polla estaba empalmada solo de pensar en lo que iba a pasar.
-Vamos, que tengo un hermoso caramelo para ti. Además, me han  dicho que tienes que obedecer. No creo que tu hermana pensara en esto cuando me lo dijo, pero yo solo pensaba en esto, así que obedece. Ponte aquí de rodillas, entre mis piernas. Dime, prefieres hacerlo con las manos o con la boca.
-Con las manos, señor.
-Lástima, porque va a ser con la boca. Empieza a chupar, que no tenemos todo el día.
Así chupé mi primera polla de verdad, la sentí entrar y salir hasta mi garganta, la sentí crecer en mi boca, y descargar allí varios chorros que no se me ocurrió sacar, que me tragué entre arcadas.
-Esto será nuestro secretito. Has de saber que no me ha parecido que me la chupara un tío, sino una mujercita, mi cuñada, jaja.
Más tarde, mientras les servía la comida, Ramón volvió a ponerme la mano en el culo, delante de mi hermana.
-A lo mejor tengo que hacer esto, para ser un buen señor.
-jajajaja, deja a la chica en paz, no ves que está trabajando?
-Yo creo que debería tener un uniforme más cortito, para enseñar esas bonitas piernas tan depiladas.
-jajaja, se lo diré a mamá. Que le dejes el culo, a ver si a ti también te van a ir los tíos...
-uy,perdón, es que al verla así, tío tío...

SEÑORA:
Qué gracia me hizo oírle quejarse a mí de que su cuñado le había hecho chuparle la picha, pero sobre todo lo que me había divertido era saber que su cuñado quería que llevara un uniforme más corto. Mi plan de convertirlo en sirvienta no solo iba bien, sino que además crecía solo y se hacía más completo. Quienes lo conocían no tenían ninguna duda de que era un mariquita afeminado. Y ahora seguro que su cuñado lo hacía "mujer" del todo. Yo no conocía al tal Ramón, ni ganas. Un tipo que perseguía a las criadas, incluso aunque fueran, como esta, un hombrecito, solo merecía mi desprecio. Pero me venía bien. solo lamentaba no tener eso grabado. Ya había decidido que pasado el verano me desentendería de grabaciones, con las que tenía me bastaba para tenerlo a mis pies hasta que yo quisiera. Y además, el hombre, hombre de verdad, con el que empezaba a salir más o menos en serio, sabía quién era mi asistenta, y le había parecido perfecto. Claro, una criada entregada y gratis, de por vida. así que no me dio ninguna pena entregarlo a su Ramón, y disfruté contándole lo que había pensado para el verano.

ANDREA:
Aquel lunes, virtudes puso en un platito el semen de varios condones, donde yo lo fui chupando con mi lengua con la cámara a escasos centímetros, hasta dejar el plato limpio. cuando mamá se fue, me atreví a decirle a mi señora lo que había pasado con mi cuñado, con la esperanza de que no me dejara volver a su casa.
-Pero andrea, cariño, si a mí me da igual lo que tú hagas fuera de aquí, siempre que no me desobedezcas. ¿Llevaste una blusa?
-Sí, señora.
-¿Y te pusiste el uniforme para trabajar?
-Sí, señora.
-Pues entonces, todo está bien. ¿Que te folla tu cuñado? Pues tendrás que tener cuidado de que no se entere tu hermana. Y si tu señor quiere un uniforme más corto, yo creo que debes obedecerlo. Además, he de confesar que me encanta que tengas relaciones con alguien además de tu mamá, jajaja.Y si todo queda en familia, mucho mejor, ¿no crees? Mañana mismo arreglas lo del uniforme. quiero que todo el mundo vea lo bien educada que te tengo.
El uniforme más corto supuso ir al día siguiente con mamá otra vez a la tienda. Pidió el uniforme más corto que tuviera, que resultó ser uno totalmente rosa. al probármelo allí, vimos  que me llegaba casi a las rodillas. Lo compramos y nos fuimos a un establecimiento de arreglos de ropa. allí volví a ponérmelo y la modista me cogió el bajo, hasta dejarlo por encima de medio muslo.
El domingo volví a casa de mi hermana, con mi nuevo uniforme. Me examinaron detenidamente, me hicieron agachar para ver cómo se veían las bragas, y cuando mi hermana se iba a correr, me buscó en la cocina para decirme:
-Ya veo que has corrido mucho para ponerte el uniforme que Ramón quería. Estás hecha una putilla, hermanita. Quién lo hubiera dicho. Ahora te toca ser amable con Ramón, que el pobre tiene siempre muchas más ganas que yo, así que espero que contigo por aquí, me deje a mí un poco en paz. si fueras una mujer de verdad, te echaría de casa, pero siendo lo que eres... no me pareces rival. Así que no temas, que a mí no me importa si le haces alguna pajita, jejeje.
Alguna pajita. en cuanto ella salió, Ramón me puso contra el respaldo de un sillón, me levantó la faldita, me bajó las bragas y me violó por el culo.
-tú y yo nos lo vamos a pasar muy bien.
Estaba terminando el curso más horrible de mi vida, y que prometía ser solo el principio de muchos otros igual de horribles.
Yo empezaba las vacaciones un mes antes que mi señora, y en aquel julio pude probar lo que era trabajar sin descanso como sirvienta. Me di cuenta de que las horas que hasta entonces pasaba en el insti eran en realidad un descanso. Tenía cuatro casas para limpiar, en las que yo lo hacía todo menos cocinar. Y además, en dos de ellas, también era una puta siempre dispuesta a lo que mamá, en una, y Ramón, en la otra, quisieran. mamá me ponía sus viejos camisones, preguntando siempre si me los había puesto antes. Ramón rebuscaba entre los de mi hermana, me ponía lo más sexy que encontraba y me hacía su puta. en cuanto nos quedábamos solos, yo me vestía como él quisiera, lo perseguía, lo acariciaba, y le rogaba que me hiciera suya, por la boca y por el culo, lo que desde luego él acababa haciendo.
Y se habían acabado mis esperanzas de ser algo más para mi señora.
Ella me lo dejó muy claro el último día de julio, cuando me puso de rodillas en el salón para tomar, como siempre, el semen de un tipo que ya era casi novio suyo, y a continuación, con mamá al lado, me explicó:
-bueno, andrea, ya casi has terminado tu curso de preparación, solo te falta agosto. Me he ocupado de ti, me has dado mucho trabajo y grandes satisfacciones. 
Por un momento pensé que la pesadilla podría estar terminando. Un mes más, parecía.
-Desde septiembre dejarás ya de vivir, lo poco que vives, en esta casa. Llevaremos toda tu ropa a casa de tu madre, donde vivirás, como cuando eras un niño.
¿de verdad me iba a dejar ir? demasiado bonito.
-Pero no me he tomado tantas molestias para prescindir ahora de ti. Seguirás siendo mi sirvienta, pero externa. en principio, seguirás viniendo a hacer tus tareas aquí todos los días, al salir del instituto, como ahora. En el insti y en la calle, como ahora, seguirás llevando blusas y pañuelo, además de bragas y medias, y quizá sujetadores, ya veremos, para que todo el mundo vea que nadie te obliga a nada, que eres así porque quieres. Virtudes habrá preparado la comida, y tú nos la servirás, a mi novio y a mí. Sí, él ya lo sabe todo. Dejarás la casa como a mí me gusta y te irás. Unos días, antes, para poder ir a casa de mamá, y otros días más tarde, cuando tengas que dedicar más tiempo a ésta. El tiempo que estés en tu casa, incluidos todos los fines de semana y fiestas y vacaciones, será Virtudes la que decida lo que tienes que hacer y a donde ir. Y será también ella la que decida cuando puedes eyacular. De hecho, la llave se la he pasado a ella. No quiero saber nada más de todo eso. Incluso el semen que te tomas será cosa suya. Suya y de ramón, claro, jajaja. Pasado agosto, no habrá más grabaciones, ya tengo todo lo que necesito hasta tu jubilación. Ni se te ocurra soñar con amigos, amigas u otras relaciones. No tendrás tiempo. Y no vamos a mencionar el tema novias o pareja. No tendrás tiempo, ni pito preparado. Eres mía, andrea, como yo quería. Trabajarás para mí, y no tendré que aguantarte en casa. esa será tu vida.
Se me quedó mirando, y yo sin nada que decir, porque ella tenía toda la razón.
-Y nos queda agosto. Será el final de tu sumisión. Te vas a ir al pueblo con tu madre, tu hermana y tu cuñado. Sin ropa de hombre. No creo que Ramón te quiera prestar algo, con lo que le gustas con tu uniforme corto. Te llevas los uniformes, tus blusas, tu vestido, y algunos más que te ha preparado mamá, que son los que te valen, y alguna falda. en el pueblo, virtudes se encargará, siempre estarás vestida de chica. Tienes suerte, porque allí apenas te conocen. Si tienes que salir a la compra, bien depilada, con algo de maquillaje y un pañuelo en la cabeza, casi pasarás desapercibida. Y si te reconocen, pues nada, eres mariquita afeminada y travesti. Ya está todo hablado: serás la sirvienta de la casa, tu familia estará encantada. Virtudes ha prometido mandarme algún vídeo tuyo en la calle, vestida de señorita. fíjate que de esos no tengo nada. Pero lo mejor de todo será que al atender solo una casa, tendrás tiempo libre, casi toda la tarde, desde que dejes todo recogido y listo después de comer, hasta la hora de servir la cena. Y las tardes de verano son tan largas. Un par de horitas al día sentadita a la puerta de casa con algo de costura que te irá enseñando virtudes será estupendo. Ya verás como te relaja aprender a bordar algo. De eso tampoco teníamos imágenes. Y el resto del tiempo, vamos a dedicarlo a terminar tu formación de sumisa. Las dos o tres horas que te sobren cada tarde las pasarás paseando al pastor alemán que me ha dicho Virtudes que tenéis por allí. Y para que veas que puedo ser generosa, te voy a dejar elegir. Puedes vestirte como una señorita, con un vestidito, o una falda, y pasearlo por el pueblo, o pasearlo por el patio interior que tenéis. En este caso no llevarías ni vestido ni uniforme, sino unos pequeños picardías que Virtudes te ha comprado. ¿qué prefieres?
No había duda, claro, en el patio no me vería nadie, y después de los camisones que me hacía ponerme Ramón, me daba igual ir en picardías. Claro que también sabía que bastaba que yo eligiera algo para que terminara haciendo lo otro.
-Lo que usted desee, señora.
-Muy bien, pues dejaremos a mamá que elija cada día. En la calle, como una señorita. O en el patio, como una perrita. Virtudes te ha comprado un collar precioso. Unirán con una pequeña cadena tu collar al del perro, y pasearás con tu picardías junto a tu macho, a cuatro patas todo el rato. Bueno, en realidad, supongo que el macho paseará a la perrita, daréis paseos o buscaréis la sombra, donde os tiraréis en el suelo a descansar una al lado del otro, y estoy deseando veros beber del cuenco con agua, o comer en el cuenco de la comida. Esas cosas las dejo a tu familia. Habrá una cámara web de esas que emiten todo el tiempo, para que yo pueda verte cuando quiera. No pongas esa cara, serán buenos ratos, sin nada que hacer, solo paseando o descansando. Ya veo que te has quedado muda de asombro. yo también, cuando leía sobre sumisos convertidos en perros, y pensaba en ti. Me encantaría sacarte de paseo, pero en fin, tendré otras cosas que hacer. Al final haremos una selección de vídeos, para que puedas verte como mi perrita. Así serán todos tus veranos, cariño, los de el resto de tu vida. Y desde septiembre, te espero por aquí todos los días.