jueves, 26 de mayo de 2016

Solo en casa.

Yo no quería de ninguna manera que él llevara un cinturón de castidad, sencillamente no me gustaba ni me gusta. Eso era una idea de él, durante años insistió, de forma casí obsesiva. Acordamos la compra de un dispositivo pero sólo lo usó algún fin de semana, acordamos un punto de equilibrio entre mis gustos y los suyos, usará la jaula cuando esté en casa. Y que él se encargue de la llave o precinto. Él deberá llevar siempre la jaula puesta. No quiero que lo lleve fuera de casa, sólo puedo decir que no me gusta, pero así es el acuerdo al que hemos llegado. El imagina que me ha dado su pene y sus orgasmos y yo le dije en serio que no quería ser responsable por si pasaba algo fuera de casa. Los beneficios del control de la castidad y del orgasmo de él son innegables. Él está encerrado solo en casa.....de momento.

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