jueves, 26 de mayo de 2016

Control de castidad y la norma de los diez segundos

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Hoy os traigo una interesante idea. Diez segundos no es mucho tiempo para conseguir una mujer se interese en esto del control de castidad, pero es mejor que nada en absoluto. No estoy seguro de que esto funcionaría para otros, sin embargo es cuestión de probar, sobre todo si la esposa no va muy alta de líbido o interés en esto del control de la castidad. Sólo por "probar" no va a requerir mucha molestia y podría servir como una llamada de atención para estimular la libido antes de dormir.
Es un "juego" castidad. Él tiene una oportunidad, aunque pequeña, de poderse correr. Por las noches, ella tiene la oportunidad de ejercer su poder y si está contenta con su trabajo de masajes, puede darse la vuelta y durante 10 segundos estimular su pene. Mejor poner el temporizador del móvil para asegurarse de que se estimula durante 10 segundos. Es un jugar-ganar sexual. Este es otro ejemplo de una comunicación sexual que trae un mundo de otras posibilidades. También ofrece un uso muy positivo de la entrega sexual que los hombres en castidad enjaulados o no ofrecen al no masturbarse durante semanas o meses para ellas. Evidentemente esta práctica es un gran ejemplo de la comunicación no verbal. Primero él debe tratar de estimular con masajes sensuales o sexualmente a la señora, responsable de llaves. Si ella no encuentra suficientemente estimulante o vigorosos los masajes, la actividad sexual para él se ha acabado para esa noche. Él sabe que no tiene tu permiso para eyacular, pero si obtener tu interés y aún puede intentar continuar o seguir insatisfecho. En un sentido muy real, esta es una danza de apareamiento que realizan muchas especies animales. El macho tiene que currarselo y tratar de impresionar a la mujer lo suficientemente lo cual le permitía su apareamiento. Sin tratar de alargar demasiado en esto, está claro que en la mayoría de las especies la hembra tiene los absolutos derechos de veto. Supongo que eso es cierto para los seres humanos también. La castidad forzada restaura este equilibrio de energía primitiva y eficaz. Las jaulas que usamos hacen o impiden una respuesta muy fácil y práctica para el pene. Más importante aún, tenemos que aceptar esta respuesta con la gracia de ella. De hecho, hemos sido condicionados para realmente disfrutar de este rechazo. En todo caso, nos estimula a esforzarse más la próxima vez. Diez segundos es un tiempo muy corto. El deseo sexual es un muy buen maestro. La necesidad es lo más motivador que hay en el mundo para que un hombre haga alguna cosa.

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