miércoles, 27 de abril de 2016

Un marido disciplinado.

La próxima semana voy a acompañar a mi esposa en un viaje de negocios. Ella estará muy ocupada por su trabajo y no quería ningún tipo de distracciones ni interrupciones, así que yo haré lo que hago desde hace muchos meses. Tengo que recoger todas las maletas, y encargarme de deshacerlas e instalarme en la habitación del hotel. Ella quiere mucha discrección y evitar toda interacción con el personal de servicio. Así que es obvio que yo me encargo de todo el tema de su asistencia. Cada mañana y al final de cada día, le doy masajes en los pies y otros masajes diarios en la espalda y resto del cuerpo, que le permita liberar la tensión de su trabajo de ejecutiva.
Ella practica conmigo una estricta disciplina doméstica y sólo la acompaño a cenas (si es apropiado por sus compromisos). Durante los días en que voy a estar allí, me ha inscrito en unas clases de cocina, para que así esté muy ocupado. El otro cambio es que ella va a quitar mi dispositivo metálico y me pondrá el CB6K de plástico para pasar los controles de seguridad.
Ella se asegura que no voy a salir poniendo un precinto numerado. Estoy así en castidad, desde que me quedé en paro hace casi 2 años.

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