martes, 29 de septiembre de 2015

Eyacular sin tocar.

Un hombre con cinturón de castidad puede eyacular aunque sin orgasmo real en lo que se llama orgasmo arruinado. Con la suficiente concentración mental un hombre puede eyacular sin tocarse. Es muy conveniente que un hombre en castidad eyacule sin tener un orgasmo completo.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Candado abierto hasta las 12h

El control de castidad masculina para las mujeres.


En primer lugar, hay que decir que si estás preocupada si su pareja te habla acerca de sus deseos y de su interés sobre la castidad masculina, no tienes necesidad de estar preocupada.
Algunos hombres (muchos incluso ;-), les gusta dar el control de su sexualidad a su pareja, y cada vez hay más mujeres que les gusta controlar a su pareja y, opcionalmente, guardar celosamente la llave de su castidad.
Las parejas que prueban esto de la castidad masculina enseguida notan una mejoría en sus relaciones sexuales y no sexuales, de una manera mucho más profunda, intensa y duradera.
Lo mejor es que toda la pareja este involucrada con la castidad masculina.
No es imprescindible usar un cinturón de castidad, aunque su uso añade morbo. Si tu hombre realmente lo desea y tiene suficiente autocontrol para evitar masturbarse se puede hacer sin comprar ningún dispositivo. Lo que hay que procurar es evitar que se corra cuando mantenéis relaciones sexuales. En posts anteriores ya dimos consejos de cómo hacer eso, busca en el blog.
Hoy voy a decirte cómo la castidad favorece el bienestar de la pareja.
Al leer estos pocos párrafos sobre la castidad masculina, tal vez pienses que es incongruente que un hombre que quiera ser casto vaya a mejorar significativamente las relaciones en pareja, pero no lo es, ya que el sexo es sin que tu hombre eyacule.
Hay dos razones que empujan a practicar la castidad masculina. La primera de ellas, es mejorar las relaciones con la pareja; la segunda, es para mejorar la calidad de vida y compartir momentos agradables, ricos e intensos.
Empezar con la Castidad
Normalmente lo propone el hombre y se practica en relaciones consolidadas en las que ya llevan bastante tiempo de relación. Si os decidís empezar con esto de la castidad, conviene que le expliques a tu hombre de antemano que tú quieres que él te satisfaga sexualmente, pero que no le vas a permitir llegar al orgasmo y por supuesto que te disgustaría mucho que él se masturbara a tus espaldas. La primera vez, quizás te sentirás un poco intimidada por las circunstancias, pero con el tiempo, y al ver como tu hombre consigue su propio placer dando satisfacción a su mujer, vas a entender rápidamente las ventajas de esto del control de castidad y te sentirás más segura.
Al principio puedes decirle que si hace bien su trabajo, quizás mañana le permitirás llegar al orgasmo. Una vez que este primer paso se ha completado y si te sientas a gusto y observas que todo está bien entre vosotros, quizás pensáis en que él use un dispositivo de castidad.
Si tu hombre se masturba a tus espaldas esto no va a funcionar y notaras el cambio de actitud que él tiene, quizás también este sea un motivo para usar un dispositivo. También en otros posts hemos hablado de tipos de dispositivos.
Si es este caso, una vez que tu pareja esté bloqueado en un dispositivo de castidad, yo te aconsejo que adoptes una actitud firme hacia él, y le dejes claro que no quieres que se corra. El dispositivo de la castidad le va a recordar en todo momento que está bajo tu control. Él esperará a hacer sugerencias de manera explícita. Él tendrá que ejecutar la tarea a tu satisfacción, cómo a tí te guste, y con el fin de obtener una eyaculación. Así que no dudes en darle directrices claras y compartir tus deseos con él. También debes tener claro el hecho de que él consintió en su idea o que él se acercó a pedirte que controlaras su sexualidad. Es necesario permanecerse siempre firme sobre los compromisos compartidos. Si un día él te pide que retires su dispositivo de castidad para llegar al orgasmo, él también quiere ser rechazado y ridiculizado. Por lo tanto, no dudes en rechazarlo pero ofrecele una fecha futura alternativa para que mientras él te pueda satisfacer plenamente hasta entonces.
La colocación del dispositivo de castidad
Si eres novata en esto de la castidad, yo te aconsejo que le pidas a tu hombre que te ayude a ponerle el dispositivo de castidad en él. Sin embargo, asegúrate de que seas tú la que haga el cierre del candado con tu mano. Al cerrar el dispositivo con un candado el pequeño clic, el ruido producido por el bloqueo cuando se cierra, marca el inicio de su "período de castidad". A partir de este momento, debe quedar claro para ambos que él está bajo tu control. También te aconsejo que mantengas siempre las llaves contigo. Debes hacerle entender que tu eres la guardiana de su libertad y que esto podría suceder en cualquier momento. Como medida de seguridad, te aconsejo que poner un duplicado de la llave en un sobre oculto o precintado por ejemplo con cera, de modo que, en caso de emergencia, él se pueda quitar el dispositivo de castidad.
Períodos de prueba y adaptación.
Asegúrate de que él puede tolerar el dispositivo de castidad si está bién ajustado, es normal los primeros días hacer pruebas de adaptación, por lo que es mejor no poner siquiera un candado, con un precinto de plástico para cables es suficiente porqué él puede que quiera quitarlo para ajustarlo mejor. Cuando esté adaptado llega el momento de cerrarlo por primera vez durante 12 horas, luego de 1 día y 1 noche, después de 2 o 3 días. Una vez que estos pasos se han completado, asegúrate de que no hay problemas de pellizcos o quemaduras en la piel.
Si todo está en orden, usted puede entonces comenzar la castidad por períodos más largos, incluso años.
Higiene
Si el dispositivo se usa durante un largo período, será necesario limpiar el pene con regularidad. Según el dispositivo no vas a necesitar abrir el dispositivo de castidad porque con una pequeña cantidad de jabón y el rociador de ducha, que tirando el agua alrededor del dispositivo, será suficiente. De todos modos, asegúrate de que se seque el pene bien utilizando un secador de pelo, ya que no es recomendable para la piel que permanezca húmeda, los bastoncillos para los oídos pueden ayudar a la limpieza del dispositivo. Sin embargo, normalmente, una vez a la semana, será necesario retirar el dispositivo de castidad con el fin de limpiar bien.
Si no quieres que él sea capaz de tocar su pene durante esta limpieza semanal, yo te aconsejo que se lo digas y no hace falta atar las manos detrás de la espalda durante la operación, aunque eso es una opción de algunas parejas, no dejar que su hombre se vuelva a tocar el pene nunca más. La sensación de ser liberado de su dispositivo sin poderse tocar a sí mismo causará aún más frustración a tu hombre, frustación si pero placentera.
No hay que olvidar que para una buena higiene física, un hombre debe vaciar su glándula de la próstata con regularidad. Se agranda con el tiempo para producir un líquido que permite que el esperma se mueva libremente. Esta glándula, que no contiene esperma, tiene que ser vaciado a fin de evitar la hipertrofia prostática. El intervalo de tiempo entre cada evacuación es específico para cada hombre, pero, personalmente, creo que una vez a la semana es suficiente para ofrecer una total seguridad en este sentido. Si no desea autorizar el coito o la masturbación, tu hombre puede vaciar su líquido a través de la uretra simplemente masajeando la próstata mediante un masajeador de próstata. La ventaja de esta técnica es que el hombre puede vaciar esta glándula sin alcanzar el orgasmo y sin ninguna sensación de placer, mientras él permanece encerrado en su dispositivo de castidad.
El aspecto psicológico de la castidad masculina.
A partir del tercer día sin eyacular te vas a dar cuenta de un cambio de actitud notable en el hombre casto. Él estará más atento y no se quejara por realizar las tareas del hogar, aunque para eso algunos necesitan al menos una semana o más de tiempo sin eyacular. Él te tratará como una príncisa y estará atento a tí. Si estos cambios van a tu favor, no te olvide de corregir su comportamiento hacia él.
Es importante mantener una actitud firme y directiva enfocada en tu bienestar y tu satisfacción sexual. Una vez que hayas tomado el control de su sexualidad, su principal preocupación será la de estar a tu servicio. No lo dejes sentado en su sillón delante de la televisión. Dale directivas o sugerencias tales como hay que limpiar la cocina, que te espere en la cama para darte un masaje o simplemente que vaya calentar la cama (muy práctico en invierno!). No te molestaras en dar órdenes ni en recordarle que si no estás satisfecha le dejarás en su dispositivo por un período más largo.
Esto es muy sencillo.
En conclusión la castidad masculina puede traer mucha más intensidad a la relación de pareja de lo que puedas pensar a primera vista. Es un estilo de vida enriquecedora para tí y tu hombre. No olvides que te toca a tí hacer que este tiempo de castidad sea agradable y constructivo. Si controlas su sexualidad, debes adoptar una actitud firme en consecuencia, y no dudes en decirle lo que te esperas de él y cómo puede satisfacerte. Si tu hombre te ha dado el control de su castidad a tí, él está mostrará el amor hacia tí todos los días, y estará siempre con un buen estado de ánimo y cortés.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Mi historia en esto de la castidad.

Sólo hace unos meses descubrí esto de la castidad masculina.
Quisiera compartir mi "historia", ya que no la puedo compartir con mis amigos o mi familia, obviamente. Así que vamos a empezar: Ante todo soy un hombre de 24 años de edad. Siempre me ha atraído el tema de la dominación femenina, tenía un montón de fantasías, pero nunca imagine nada relacionado con la castidad o la negación del orgasmo. Yo, antes, ni siquiera sabía que existía esto del control de la castidad.
Ahora hace aproximadamente un año que me decidí probar a buscar una mujer que me pudiera "dominar", tener claro que yo quería cumplir esas fantasías sexuales que tenía. Después de un largo período de fracaso, finalmente conocí a alguien.
Ella no estaba buscando nada sexual en ese momento. Fue entonces cuando descubrí que las mujeres en general no necesariamente tienen el mismo tipo de fantasías que los hombres, especialmente en el mundo de la dominación femenina cuando las mujeres están a cargo. De todos modos decidimos hacer una quedada hace 7 meses más o menos, ella tiene 29 años de edad, y vivía sola en un apartamento de la capital. Ella estaba buscando a alguien que pudiera hacer lo que ella dijera y eso fue básicamente lo que pasó, yo estuve haciendo todas las tareas que me asignó en su apartamento y algunas reparaciones, recados y cosas similares. Al principio yo estaba un poco decepcionado, y pensé en dejarlo, pero, como ella siempre me decía nuestra relación podría evolucionar, así que me decidí a esperar a ver si eso evolucionaba a algo más sexual, porqué de sexo nada de nada, a veces, llegué a sentirme explotado. Estuve durante meses limpiando su apartamento en su presencia y bajo sus órdenes una vez por semana, todas las semanas, y hubo un momento en que ella me dio las llaves para que yo pudiera ir a hacer las tareas por sí mismo sin que ella estuviera en casa. No mencioné que ella no quería que me masturbara, solamente cuando ella me lo dijera. Básicamente fue base de nuestro acuerdo, como una recompensa que ella me daba a mí por la limpieza de su apartamento. Durante el primer mes de nuestra "relación" era divertido respetar eso de la masturbación, pero soy muy joven y la tentación era demasiado grande y dejé de respetarlo. No me esperaba que iba a añadir algo nuevo a nuestra relación. Hace unos 3 meses, más o menos, ella me preguntó si yo me estaba masturbando sin su autorización, aunque creo que ella ya lo sabía, y le contesté honestamente que sí lo hacía. Entonces ella me habló de las jaulas de castidad. Busqué por internet sobre el tema, y fue entonces cuando descubrí control de castidad. Yo estaba un poco escéptico porque la idea de restringir mis orgasmos no era lo que esperaba de la evolución de nuestra relación. Me decidí a comprar un sólo cinturón de castidad porque ella así lo quería.
Ella dijo que podríamos ir poco a poco con la jaula de castidad. Así que cuando lo recibí, fui a su apartamento para decírselo. Estaba muy excitado por ello. Al principio ella me dejaba una de las claves, pero no la usaba en absoluto, de hecho, hasta me la dejé en su apartamento hasta la semana siguiente. Ahora que han pasado más de dos meses desde que me puse mi jaula por primera vez, estoy más que contento con nuestra relación. Me encanta el hecho de que yo no puedo controlar mis orgasmos, y ella parece que está disfrutando de controlarlos. He hablado con ella hace poco y me dijo que cuando nos conocimos ella no estaba sola, que tenía una pareja, y que ella empezó sólo quería probar algo nuevo. Me sentí celoso y incluso cornudo, aunque no somos pareja. No me dijo si ahora tenia pareja y yo no me atrevo a preguntarlo.
A ella aún no la he visto desnuda o en ropa interior o cualquier cosa íntima. No me deja entrar en su habitación la cual mantiene cerrada con llave, ni tocar su ropa íntima. Y ella lo mismo, ella no me ha visto desnudo nunca. Sólo me daba permiso para masturbarme cuando nos despedíamos, después que haga la limpieza. Ahora bajamos a una cafetería donde me da la llave y sólo tengo cinco minutos para masturbarme, cuando se acaba el plazo debo hacer una foto encerrado y con el candado puesto de nuevo y así hasta la semana siguiente. Sólo sé que siento que esto avanza muy poco a poco. Hasta ahora, sólo le he masajeado los pies una vez. Pero tengo la sensación de que ella va a querer más en un futuro próximo. Creo que al principio ella no estaba cómoda con nuestra relación, ya que para ella, creo que era la primera vez, y ahora ella realmente comienza a sentirse a gusto.

Candado abierto hasta las 13h

Candado abierto hasta las 11h

Diseño Web

viernes, 25 de septiembre de 2015

Candado abierto hasta las 22:30h

Diseño Web

Las 3 adicciones sexuales más comunes.

Existen muchos tipos de adicciones. Uno de ellos es la adicción al sexo, el cual puede destruir la vida de una persona, tanto como pueden hacerlo cualquier otro tipo de vicio.
La adicción al sexo es muy conocida por diversos actores famosos que se han tenido que ingresar en una clínica privada para su tratamiento.
En general la padecen más hombres que mujeres. Para que conozcas un poco más, a continuación 3 de las adicciones más comunes entre los HOMBRES.
1. Pornografía Uso y abuso de la pornografía, a través de aplicaciones para teléfonos inteligentes, películas y videos porno. La exposición constante a la pornografía puede desencadenar la adicción muy fácilmene, muchas personas son adictas a la pornografia, aunque no lo reconozcan.
2. Masturbación compulsiva. Una de las maneras en algunos hombres adictos a la masturbación, es que que fantasean constantemente con situaciones eróticas y recurren a una masturbación excesiva, a todas horas y en todo lugar, más de una vez al día, todos los días.
3. Exhibicionismo. Dicen los expertos que el uso masificado de las redes sociales y la exhibición desenfrenada conducen a las ganas de hacer pública la intimidad o el placer de ser visto por desconocidos incluso en los momentos más privados.
La castidad al contrario de estas adicciones sexuales, mejora la vida de las personas.

jueves, 24 de septiembre de 2015

El juego de la castidad matrimonial.

Si tu marido le ha pedido a usted encerrarlo en castidad, quizás puedas pensar que él te está pidiendo hacer algo pervertido sexualmente, o muy retorcido.

Puede que no entiendas o incluso creas que él está enfermo o es un pervertido.

El hecho es que él no está enfermo y pervertido, él sólo quiere divertirse, sexualmente.

Hubo un tiempo en su matrimonio en que el sexo era divertido y emocionante, ahora con la castidad también lo será. ¿No lo cree?

Él sólo quiere conseguir que el sexo vuelva de nuevo otra vez.

Él no te está pidiendo que hagas nada que sea difícil, o pervertido.

Él te está pidiendo jugar un juego con él.

Un juego sexual en el que controlas cuándo y cómo tiene sexo. Eso es todo. Así que dale una oportunidad.

Puedes sorprenderte de lo divertido que es, para tí misma, también ...

martes, 22 de septiembre de 2015

Castidad en libertad

Mi esposa no quería tener que verme como ella fuera una guardia de una prisión y supervisar mis duchas, sólo le prometí usar el dispositivo para ayudarme a no masturbarme, me comprometí con ella a no masturbarme, bloqueado o no.
Ella no me permite usarlo fuera de casa, pero en casa lo llevo la mayor parte del tiempo, incluso para dormir. Mi esposa finalmente se enamoró de la negación del orgasmo y de la castidad masculina y la parte de no tener que aguantarme a mí después de que yo tuviera un orgasmo fue sólo la guinda del pastel.
Esto nos ha llevado a llevar más de 6 meses a tiempo completo con la negación orgasmo a largo plazo. Al principio, mi esposa me sentía culpable por no dejarme tener mi orgasmo y que ella solo los tuviera, a ella le empezó a gustar este tipo de sexo, sexo sin mis orgasmos, sólo de ella. Ella se acostumbró tan rápido, que ella ya nunca más va a considerar renunciar a su control sobre cuándo y cómo tenemos sexo. Como muchos, prové a un dispositivo tipo jaula. Al cabo de varios meses, he perdido mi deseo de masturbarme, sólo espero sus orgasmos para mi placer. Hemos acordado que mis períodos de negación del orgasmo sean de 2 meses, o sea, 6 al año. Ella me da un orgasmo inesperado alrededor de dos o cuatro semanas más o menos de los dos meses, en cualquier dirección para agregar un elemento sorpresa. Mi consejo es ir, paso a paso, sin prisas.
Mi esposa se ha beneficiado del control de castidad.

lunes, 21 de septiembre de 2015

[zu pumi] Anillo de compromiso




Hola,

Disculpad mi tardanza, pero, no sé el porque, pero estoy teniendo problemas con los e-mails.



Desde el jueves de la semana pasada estoy llevando un anillo de pene,
en señal de mi compromiso de castidad con mi Ama.






Estoy muy contento, pero se me amontona la faena, ya que cuando llegue
el CB6000, no sé que es lo que querrá hacer mi Ama. De momento llevo
el anillo durante el día y me lo quito por la noche. El otro día para
celebrarlo, mientras era azotado en el trasero con una raqueta de
tenis playera y me estrujaban las pelotas masturbé a mi Ama con el
magic wand, fue ¡sublime!.



Saludos de manu.

Castidad masculina,¿Por qué?

Muchas cosas se pueden decir del efecto de la castidad masculina en las relaciones de pareja, pero creo que cada persona tiene sus propios motivos para iniciar y mantener una relación basada en la castidad. Estos son los míos: Control total Me encanta saber que tengo el control total sobre la posibilidad que mi marido llegue al orgasmo. Suena tan simple, pero marca una gran diferencia en nuestra vida conjunta. Significa que puedo controlarle de otras maneras, y él me adora en todo momento. Cuando llego a casa del trabajo, siempre tengo una taza de té esperándome, y un hombre al que puedo mirar mientras limpia nuestra casa. ¡Es divertido! Uno de los mejores aspectos de nuestro pequeño juego es que podemos probar todo tipo de cosas nuevas, que nunca hubiéramos considerado si hubiéramos seguido con una relación más tradicional, cómo la que teníamos antes. Y es muy divertido. Con el tiempo, hemos acumulado una gran colección de consoladores, plugs, arneses, vibradores, etc. Como no suelo dejar que mi marido me folle muy frecuentemente, él se ha convertido en todo un profesional en servirme con su lengua y sus dedos. Algunas veces le permito follarme con un arnés, o que me mire mientras me toco. El sexo nunca es ‘lo de siempre’ para nosotros, y tampoco lo es nuestra vida cotidiana. Provocarle cuando menos se lo espera me divierte mucho, pero no tanto como la cara que hace cuando arruino sus orgasmos. Intimidad Mantenerle en su jaula lleva la intimidad a un nuevo nivel. Al principio de nuestra relación, decidimos que separaríamos las ideas del sexo y el amor, en vez de considerarlas enlazadas intrínsecamente. De esta manera, puedo satisfacer mis necesidades sexuales con otras personas, y aun mantener a mi marido en su dispositivo de castidad. Él sabe que le quiero y de vez en cuando le abro la jaula para que hagamos el amor, solo que no es con tanta frecuencia como lo sería si sólo le tuviera a él para atender mis necesidades sexuales. Cuando dejo que se quite la jaula y ponga su pene en mí, sabe que le he elegido porque le quiero, porque él sabe que fácilmente podría tener sexo mucho mejor en otra parte. Benefícios amorosos Antes de empezar con la castidad masculina, me consideraba una persona celosa. Algunas de mis relaciones anteriores terminaron por ese motivo. Pensaba que la exclusividad en el sexo era algo fundamental en una relación. Mi marido también era así. Bueno, no sé si es porque nos animamos a mantener una mente abierta, pero introducir la castidad a nuestra relación ha resuelto el problema completamente. Aunque pueda tener sexo con quien quiera, por supuesto, mientras se lo haga saber (él no tiene derecho al veto, ni a quejarse; sólo necesita saber que está pasando, y participar si es posible y si yo quiero). A mí no me importaría que él tuviera la misma libertad muy de vez en cuando, pero sólo bajo mis normas. Unión Ser su ama de llaves conlleva la responsabilidad de cuidarle. Al tener el control físico y psicológico de mi marido debo ser siempre prudente y asegurarme de que nuestro acuerdo es tan satisfactorio para él como lo es para mí. Mi meta es procurar que nunca se aburra. Si se aburre, le he fallado como ama de llaves. Esto requiere mucha más comunicación de lo que imaginaba al principio. Algunas veces es difícil hacer que un hombre hable de sus sentimientos y necesidades, por lo que hacemos un gran esfuerzo para mantenernos tan abiertos como sea necesario para asegurarnos de que los dos estamos contentos con nuestro juego. La castidad nos ha unido mucho.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Candado abierto hasta las 17h


Acuerdo prematrimonial en castidad.

Este es nuestro contrato de castidad actual. Con el pasar de los años hemos redactado varios contratos, revisándolos cuándo era necesario.
El siguiente contrato puede cambiar en cualquier momento, pero es el que usamos ahora como condición para nuestro futuro matrimonio. El plazo de este contrato es desde la fecha en la que se firme, a la duración del matrimonio.
Yo, ___________________ (‘aspirante...’) acepto entregar completamente mi cuerpo a mi futura esposa,_____________________(en adelante "La Señora") para su adoración, placer, y uso según lo dispuesto en el presente contrato prematrimonial de castidad.
El aspirante obedecerá todas las órdenes de la Señora sin quejas ni vacilaciones.
El aspirante a marido acepta estar siempre dispuesto a preparar el té a su futura esposa cuando ella lo desee y de la forma que desee.
La Señora acepta mantener el control sexual del aspirante y a evitar que él se masturbe o eyacule de forma voluntaria.
El aspirante acepta a colaborar para evitar todo derramamiento de semen, y se compromete a estar enjaulado en un dispositivo de castidad durante el plazo del contrato prematrimonial, siendo éste retirado sólo cuando la Señora lo requiera, así como para la higiene esencial y propósitos médicos bajo supervisión.
El aspirante acepta, y comprende que deberá llevar puesto el dispositivo por un período indefinido. El aspirante acepta no mantener relaciones sexuales completar, ni masturbarse, ni tener orgasmos, sólo se permitirán las erecciones, con la autorización explícita de la Señora.
El aspirante se compromete a volver a ponerse el dispositivo de castidad sin que se le requiera.
La Señora se compromete a asegurar la máxima seguridad del dispositivo.
El aspirante accepta que su pene es pequeño, y su pleno uso como órgano sexual será únicamente para la procreación dentro del matrimonio. Debido a esto, el aspirante deberá concentrarse en el uso de otros órganos que le estén disponibles, concretamente, su boca y sus dedos.
El aspirante acepta que para el sexo con la Señora, mejor que su pene se haga con un consolador montado en un arnés, u otros dispositivos que ella designe, y lo usará para darle placer a la Señora cuando ella lo desee. No es apropiado que el aspirante requiera atenciones sexuales de la Señora. Debiendo estar siempre a la disposición de la Señora y no al contrario.
La Señora proporcionará un nombre más apropiado al aspirante cuando sea necesario, incluso en público, como Nene o nena.
En ciertas ocasiones, la Señora le permitirá al aspirante tener sexo con ella. El aspirante deberá enfocar todo su esfuerzo en proporcionar el máximo placer a la Señora y el orgasmo de ella es la prioridad máxima.
El aspirante se compromete a no considerar en ningún momento, ni proponer,  ni sugerir, ni rogar su propio placer u orgasmo. Después del sexo, el aspirante acepta a volver a ponerse su dispositivo de castidad inmediatamente sin que se le ordene.
El aspirante acepta que en general su pene no tendrá ningún uso, excepto el ya indicado anteriormente. En el caso que la Señora le requiera para realizar la penetración, ésta será siempre con una funda gruesa o un arnés hueco, con 2 preservativos como mínimo. Antes de cualquier penetración, siempre la satisfará oralmente.
La Señora acepta supervisar las necesidades mentales, físicas y sexuales del aspirante, cuidar que no se haga daño, mantenerle dedicado sexualmente a ella, y asegurarse de que el aspirante puede atender sus necesidades higiénicas y de cuestiones de salud.
El aspirante acepta que la Señora pueda mantener relaciones sexuales con otros hombres, con previo aviso al esclavo, ya que ella puede desear tener sexo regular o casual con hombres poseedores de miembros de tamaño medio a grande. El aspirante apoyará la organización de las citas de la Señora, la ayudará a arreglarse, proveerá transporte a las citas si es posible, y cumplirá todos sus pedidos. Mientras la Señora esté en una cita, el esclavo deberá estar pendiente de ella, esperando cerca y listo para recogerla cuando sea necesario.
El aspirante se encargará de la compra de preservativos y los proporcionará cuando sea requerido por la Señora. También traerá todo lo que ella necesite en sus citas o para el sexo, incluyendo juguetes sexuales, lubricantes, etc.

La compañera de piso.


sábado, 19 de septiembre de 2015

Dientes de Kali. Anillo para impedir la erección.

Relato - El Viaje - Parte 6


6. Ángela
Al llegar al telefonillo del portal paré en seco el dedo antes de presionar el botón del timbre. Parece mentira, pero no podía remediar estar un poco nerviosa. Al fin y al cabo podía ser peligroso ir a una casa extraña.
- Sube
Cogí el ascensor hasta la quinta planta. Me observé en espejo, estaba algo pálida pero presentable con mi traje azul marino y unos de mis zapatos favoritos. Me recogí el pelo en una coleta.
Al abrirse la puerta me quedé totalmente petrificada. No me esperaba para nada ese recibimiento. Incluso me sentí algo avergonzada.

Ante mi aparecía un hombre alto, fornido y de piel morena. De su desnudez podía observar que no tenía ni un gramo de grasa. Sus ropas eran exiguas, una máscara de cuero le tapaba toda la cabeza excepto los ojos y la nariz. La boca estaba cerrada con una especie de cremallera. En el cuello, un lustroso collar de cuero negro, del cual colgaba una chapita donde claramente ponía: Propiedad de Lilith. Al fijarme en su paquete descubrí un pequeño aparato de plástico transparente del que colgaba un candadito. No pude quitar la vista de allí y así me pilló mi amiga cuando acudió detrás del sumiso.
- Vamos, ¿qué haces? Déjala pasar.
El extraño ser que me había abierto la puerta hizo una reverencia y me sostuvo la puerta mientras le daba dos besos a Lilith y entraba.
- Este es...
- Sí, es gusano, mi esclavo y marido je, je. No se lo tengas en cuenta si no te ha recibido como mereces, aunque está bien entrenado le ha pillado de improviso tu visita.
- Ah, ya veo. Eso que lleva es un cinturón de castidad, ¿no? - dije inocentemente
- Así es – dijo Lilith sacándose una llave con una cadenita de sus pechos. - Con esto se domina a un hombre. Piensan con su polla y si tú la controlas, te haces con él, como una mascota, de tu propiedad.
Ufff todo aquello me excitaba cada vez más. El sumiso se había arrodillado ante nosotras y cabizbajo parecía esperar instrucciones.
- Venga vete a la cocina y traenos unos cafés y unas galletas de esas tan buenas que haces, querido.
El esclavo no tardó ni un instante en dirigirse a la cocina de un respingo. En unos minutos nos hallábamos sentadas en el espacioso comedor en una mesa redonda. La verdad es que era una casa muy agradable y grande. Tanto los muebles como la decoración en general era de tonos pálidos, apacibles y parecía que reinaba la armonía. Y por supuesto, ni una mota de polvo o suciedad.
Mi anfitriona vestía cómodamente con unos pantalones vaqueros y una camisa a cuadros. Le miré las manos y me maravillé de lo bien cuidadas que las tenía. En aquel momento pensé que había pasado por manicura en una peluquería.
- Como puedes ver, esto de la dominación femenina, es un estilo de vida natural, no es todo cuero, látigo y dolor, je, je. Es el orden de las cosas, yo mando y él obedece. Le ha costado pero ha aceptado que yo, como mujer, soy superior, y él, un mero objeto de mis caprichos.
- Qué envidia, lo tienes superbien entrenado... - dije
- No te preocupes, si lo haces bien, pronto lo tendrás comiendo de tu mano
Con un movimiento, dejó la taza de café en la mesa y agachándose puso un neceser negro encima de la mesa. Con delicadeza, abrió la funda y comenzó a juguetear con una funda en forma de pene, de aspecto suave y color blanco translúcido.
- Esto es clave en su proceso de educación. Tienes que controlar realmente sus orgasmos. Hazte un calendario o decídelo a tu capricho cada día, pero que seas tú la que controle su polla.
Hice ademán de cogerlo y ella me lo acercó. Pesaba poco, no se parecía en nada a la imagen medieval que tenía en mi cabeza.
- ¿Y no le hará daño?
- Pequeñas molestias como mucho. También se rozará los primeros días. Que se ponga crema hidratante.
- Entonces, ¿no se lo tiene que quitar ni para mear ni para ducharse ni nada?
- Para eso tiene estos agujeros...
- Mmm y ¿dónde se pone el candado?
- Ja, ja, aquí. - dijo Lilith
- Tiene un par de piezas. No sé si sabré ponerlo. - dije dubitativa
- No te preocupes que te hago una clase práctica ¡gusano!
En un instante apareció corriendo el esclavo, que se quedó de rodillas ante ella. Miraba hacia el suelo, las manos tras la espalda, y sus piernas abiertas, tan cerca de su Ama, que ella desde su asiento, comenzó a juguetear dándole pequeñas pataditas en su miembro enjaulado.
- Levántate, que nos vas a servir para algo, ¡piernas separadas!
En ese instante, Lilith volvió a sacar las llaves de su canalillo y abrió con un clic el cinturón de castidad del sumiso. Me pareció escuchar un leve gemido de placer mientras ella lo manipulaba y dejaba su miembro al aire. En un momento y una vez libre, su miembro creció hasta alcanzar un tamaño descomunal que me sorprendió, tendría más de 18 cm. A pesar de mi sorpresa y vergüenza me quedé atontada mirándolo.
- ¿Te gusta? Está bien dotado, ¿eh?
- Pues sí... - dije haciéndome la tonta
- Como puedes ver, en cuanto le quito el CB se pone más tieso que un mástil. Este en concreto lleva varios meses sin eyacular, pero al tuyo le pasará lo mismo.
- Hay un problema...aunque Dani la tenga más pequeña, tampoco creo que quepa en este cinturón tan pequeño...
- Espera y verás. Consíguete esta crema en la farmacia. Se usa como anestésico local y es muy potente. Procura usar guantes porque si no perderás sensibilidad en las manos durante unos minutos. - dijo sacando un tubito del estuche y unos guantes de plástico.
A continuación, y tras colocarse los guantes, comenzó a aplicarle un poco de crema en el miembro con un masaje. Sorprendentemente, y tras pasar a penas un minuto, el miembro comenzó a empequeñecer hasta volverse en una mínima expresión. >> Joder, tiene la polla en reposo casi tan grande como la de Dani empalmada... << pensé, excitada.
- Vamos, Ángela, ponle el anillo. Así, primero los testículos, luego el pene.
Así lo hice, me costó un poco, pero lo logré. A continuación, tomé la funda y metí poco a poco el pene en su interior.
- Así, sin miedo, aprieta.
Una vez colocado, Lilith me pasó un candado con una llave.
- Y ahora, la guinda del pastel.
>> Clic <<, se escuchó. No pude evitar sonreír, no era tan difícil como parecía. Me moría de ganas de ver a Dani en la misma situación. Lilith me devolvió una sonrisa y comenzó a dar golpecitos al miembro aprisionado, y pellizcar sus testículos.
- Eah, ya lo tienes ¿cómo te sientes?
- Poderosa...

- Pues esto no es más que el comienzo, ja, ja. - dijo soltando una carcajada.

viernes, 18 de septiembre de 2015

jueves, 17 de septiembre de 2015

Bolas llenas

¡Me da igual si te pones la jaula!

¡Pero sí voy a vigilar el tamaño de tus huevos!

miércoles, 16 de septiembre de 2015

[zu pumi] de compras



Informe día 58,59,60 y 61




Hola,

Mi Ama y yo hemos estado de compras por internet y me ha comprado un
CB6000s y unos plunings para sodomizarme, me ha comentado que de
momento no quiere comprar el arnés, que prefiere trabajarme
manualmente. Estoy impaciente por que lleguen.


Mi Ama está controlando la situación muy bien, es muy inteligente y
razonable, hablamos mucho sobre nosotros y el D/s y me comenta que no
le interesan las grandes obras teatrales, pero eso si, cuando quiere
es implacable, aunque no le gusta la violencia me domina con una
mirada o una palabra. La verdad es que creo que no me hace falta el
CB6000s, ya que me está gustando mucho el tema de ceder mis
eyaculaciones a mi Ama y a ella también, cuando nuestros labios o
nuestras manos o alguna parte de nuestro cuerpo se encuentran, saltan
las chispas y ella decide lo que se hace. Mi libido va a mil por
hora!!!!!!. Lo del CB6000s es mas un aliciente, un juego y una
humillación.

Saludos de manu.

Como no hacer un cuninlingus

¡Así no! Antes lee los pasos aquí










martes, 15 de septiembre de 2015

Castidad sin jaula. Más ideas.

Para recordar su compromiso de castidad sin utilizar jaula, hay varias cosas que podrían ayudar.
 1. El uso de un mote. Podría ser algo fácil y poco visible, para recordar su castidad en público, como llamarle "nene". Un código en clave para la pareja.
 2. Una pieza de joyería como que el lleve una cadena en el cuello, un anillo, un piercing, es, de hecho, un collar en su mente que él puede usar 24/7.
3. Un anillo de pene. No es una jaula de castidad, simplemente es un recordatorio secreto oculto de lo que está entre sus piernas en realidad no le pertenece.
4. La eliminación de privilegios es la mejor forma para controlar si se está masturbando y si participa activamente en la castidad masculina. Las cosas simples como que no le permites encender el ordenador o televisor sin tu permiso, que sus duchas sean con agua fría o estar en tumbado en el mejor sofá de la casa.
5. La castidad permite muchas variaciones, también se le puede escribir un correo electrónico o mensaje al móvil, que detalle cómo quieres que haga algo esa tarde desde que haga la cena y friegue los platos...

[zu pumi]



Informe día 54, 55,56 y 57




Hola,

Sigo realizando las tareas domésticas, bañando a mi Ama y cocinando
según sus indicaciones que he de seguir a raja-tabla.
Cada día que pasa la veo mas suelta en el papel de Domina y acepta de
buen grado esta situación D/s. Ella tiene el control absoluto de mis
eyaculaciones y me está gastando a su antojo, ayer me exigió de forma
autoritaria que la volviese a correr ya que necesitaba otra corrida,
yo estaba agotado y muy sudado,ella se dio cuenta de mi situación pero
aun así me obligo a correrla, acabé muy agotado.
Hemos decidido que para hacer mas interesante el tema de la castidad
voy a llevar jaula y ella tendrá la llave en una gargantilla, no nos
hemos marcado objetivos a largo plazo, pero, queremos probar con la
jaula.
A mi personalmente, me gustaría mas con un anillo con dientes de kali,
pero, no quiero presionarla.
Yo intento facilitarle su rol de Dómina, le insinúo detalles, me
anticipo a situaciones y intento que se vaya aconstumbrando y parece
que resulta, le está gustando y cada vez recibo ordenes mas directas y
concretas. Cuando le pregunto por algo, si le gusta o no, si lo
necesita, si lo quiere .... antes me respondía con otra pregunta, y a
ti, no se. Ahora ya responde concretando, Si o No.
Creo que voy a ser un sumiso muy sumiso, por gracia de mi Ama.

Saludos de manu .

lunes, 14 de septiembre de 2015

Platos especiales: Ménage à trois

Un ménage à trois es un término que describe un acuerdo de tres personas para mantener relaciones sexuales y a veces incluso formar un hogar. El sintagma se traduce literalmente como «hogar de tres».
La expresión ménage à trois adquiere diversos significados dependiendo del contexto. Normalmente se le puede considerar como un triángulo doméstico o como un triángulo matrimonial. También es posible verlo como una situación o arreglo en el que una pareja casada (o dos amantes) y una tercera persona que es amante de un miembro de la pareja, viven juntos. 
Actualmente, su significado se ha extendido tanto que incluso puede ser entendido como cualquier relación de convivencia entre tres personas, ya sea que el sexo esté involucrado o que no lo esté.
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domingo, 13 de septiembre de 2015

¿Cómo disminuir el tamaño del pene?

Revisión. Leer aquí

 



Resultado de un año en la jaula

Diferencia de tamaño


Resultado de seis meses en una jaula

Resultado de 3 meses

 

sábado, 12 de septiembre de 2015

Relato - El Viaje - Partes 4 y 5

4. Dani
Al levantarme por la mañana noté que Ángela ya no estaba a mi lado, se había vestido y desayunaba sola en el comedor. Estaba bellísima con aquel traje azul.
  • Buenos días, cariño. – dijo ella con una actitud ambigua – siéntate aquí, anda.
Medio dormido, me senté a su lado en la mesa cuadrada del comedor.
  • ¿Has pensado en lo que te dije ayer?
  • Sí. Acepto tus reglas.
  • Pero, ¿te das cuenta por qué son necesarias, no?
  • Sí, es lo más razonable. – dije convencido
  • Así me gusta. Mira, te he preparado un horario para que no te pierdas en tus tareas diarias. – dijo pasándome un cuadro.

En el horario aparecían todos los días de la semana. Dos días de colada y planchado. Cada día la limpieza del cuarto de baño y la limpieza de una estancia. Cocina y lavar los platos.
  • Parece mucho…
  • Eso está chupado, nene. Ya verás como pronto te acostumbras. Tienes tiempo para trabajar e ir al gym perfectamente.
  • Lo intentaré.
  • No, lo harás. – dijo poniéndose seria y lanzándome una mirada asesina. La verdad es que algunas veces un extraño genio que salía de su interior lograba desestabilizarme.
Tras mirar el papel y observarlo con detenimiento, mi mente se fue por otros derroteros al recordar la otra regla.
  • ¿Y qué hay de la otra regla?
  • Sólo podrás tener orgasmos cuando yo te lo diga. A partir de ahora yo gestionaré tu vida sexual para que se vuelva más sana. No podrás tocarte hasta que no te avise, y dependerá de lo bien que te portes. – dijo ella sonriente
  • ¿Eh? – esto últimamente me incomodó un poco
  • Así que ya sabes, a dejarlo todo reluciente y a hacerme caso. Ah, que se me olvida, por favor, cómprame compresas y tampones, por favor.
Y así se fue de la casa tras desayunar. Yo me vestí y me fui casi al mismo tiempo que ella. Aquel día no tenía que trabajar así que decidí bajar al supermercado a comprar artículos de limpieza, guantes y delantal incluidos. No quería cagarla más y puse todo de mi parte. Mientras pasaba mis artículos, la cajera me miró con una sonrisa, como si adivinara toda la historia. Artículos de limpieza y tampones…seguro que pensaba que era un calzonazos.
Al llegar a la casa, me dispuse a hacer la colada. Algunos artículos como su lencería fina la lave en un cubo a mano. Repasé sus zapatos, tendí e incluso comencé a atreverme a planchar sus trajes. Por ahora todo iba bien. Ahora, para la limpieza del comedor y cocinar me probé el delantal. Me miré al espejo y no me vi mal, aunque no podía evitar sentirme menos hombre. Maldito ego machista…todavía tenía mucho que aprender.
Así pasaron los días y comencé a tratarla como toda una reina. Me acostumbré a preparar el desayuno y la cena (ella comía en el trabajo), y la casa se veía más limpia que nunca, cosa de la que me enorgullecía.
  • Estás hecho todo un amo de casa, nene. Si lo llego a saber antes…
Pero un día llegó el desastre. Ese día tampoco había tenido que ir a trabajar. Y como había terminado mis tareas de forma rápida, encendí el ordenador y no sé cómo, de pronto me vi navegando por páginas porno de dominación, y con un bulto en mi entrepierna que no me dejaba pensar. Apenas llevaba dos días desde que había tenido sexo con mi chica, pero mis antiguas manías parecieron florecer y no pude evitar masturbarme con un vídeo donde una dominante escupía a la cara de un humillado sumiso. Decidí esconder mi pequeño secreto y volver al trabajo doméstico. Aquel día me esmeré más de lo normal.
Ángela volvió por la noche y tras cenar, como algunos días, la dejé en su despacho trabajando. Yo me fui al comedor y leía una revista cuando, de pronto, oí un rugido desde el fondo del pasillo, y ella se acercó a toda prisa al comedor.
  • ¡Serás cerdo! ¿Creías que no me iba a enterar?
  • No sé de que me estás hablando…
  • No me fiaba de ti y aquí tengo la prueba - dijo mostrando una cámara oculta tras un cuadro.
Me quedé estupefacto, seguramente había visto mi masturbación aquella mañana.
  • Lo siento, cariño, de verdad…no lo haré más.
  • Me siento engañada…eres un cerdo. – dijo indignada - ¿Tanto te cuesta serme fiel?
Esto último no lo entendí, pero decidí callar y dejar que pasara la tormenta.
  • Esto se va a acabar. Dame la contraseña de tu portátil.
  • Eso no, Ángela, sabes que es privado mío…
  • Si quieres seguir en esta casa se te acabó esa privacidad. A saber lo que haces con el ordenador.
Huelga decir que acabé diciéndole la contraseña, que fue cambiada inmediatamente. Desde ese momento sólo me permitiría usarlo una hora como máximo al día y siempre que ella estuviera delante, ya que ella era la que introducía cada vez la enigmática clave.
  • Esto no queda aquí. Tomaré nuevas medidas y más te vale cumplirlas. Si no, fuera.
Me quedé con los ojos como platos cuando la vi alejarse con mi portátil. Aquella noche tuve que dormir en el sofá, mientras mis ojos se cerraban me fijé que la luz de su oficina seguía encendida. Ángela parecía tener una conversación con alguien. No le di más importancia y el sueño me pudo.
Era ya por la mañana cuando noté que me daba un golpecito en la cabeza.
  • Vamos levántate, dormilón. A hacer el desayuno, que me tengo que ir dentro de nada.
Tras unos instantes amodorrado me levanté y casi automáticamente me dirigí a la cocina a preparar el desayuno. Mientras estaba exprimiendo zumo de naranja con mi delantal puesto, noté como ella se acercaba, melosa y me abrazaba por la espalda. Yo iba vestido con un pijama corto, de verano, fino, que no pudo evitar dejar a la vista mi incipiente erección al notar sus labios en mis orejas y una de sus manos acariciarme el trasero.
  • Perdona si ayer me puse más nerviosa de lo normal, pero me dolió mucho que me desobedecieras. Pero sé que necesitas una ayudita y para eso esto yo aquí. Llegaré un poco más tarde, pero esta noche probaremos algo nuevo. – dijo ella pícaramente apretando mi paquete desde atrás.
No miento si aseguro que con ese desayuno no pude dejar de pensar en la noche en todo el día ¿cuál sería la sorpresa que me tenía preparada?
5. Ángela
- Podemos hablar con tranquilidad, él desde aquí no nos oye. Como te contaba, hice lo que me aconsejaste...no lo quería creer, pero el muy cerdo tardó poco en empezar a pajearse otra vez en el sofá... - dije echando una mirada a la puerta que daba al comedor.
- Ja, ja. Chica no te sulfures, todos los tíos son iguales, como animales. Se ahogan en un vaso de agua. Para eso estamos nosotras, para encarrilarlos.
- Ya, pero ahora no sé por donde tirar. La verdad es que estos días se está portando tan bien, parece que va asumiendo su nuevo rol... - acabé con un suspiro
- No te dejes engañar, le has puesto un ultimátum y él ha reaccionado cagado de miedo. Pero esto será temporal si no sigues tomando decisiones e imponiéndote.
- ¿Qué me aconsejas? - pregunté dubitativa
- Cariño, lo primero que tienes que hacer es quitarle todos esos medios de pornografía que tiene en casa: revistas, películas, ordenador, teléfono. Pon tus propias claves. Es como un niño pequeño, dile cuando puede y cuando no puede hacerlo. Recuerda que tú mandas. Si te haces la ofendida te garantizo que no pondrá objeción.
- Ya, pero eso no me quita que siga cascándosela...si lo hubieras visto, la cara que tenía...brrr ¡como un mono en una jaula! El ahí cascándosela y yo currando todo el día.
Comencé a encenderme ¿cómo podía ser tan egoísta Daniel? Quería creer que él no era antes así pero, ¿y sí el atontamiento inicial de la relación me había vuelto ciega y siempre se había comportado así? Definitivamente cada vez creía más en lo que me decía Lilith, los hombres eran todos unos animales asalvajados. Y encima el tío hartándose de pajas y dejándome después a mi a medias...mmm más contras que pros, sin duda.
- Bueno, bueno... - dijo Lilith intentando calmarme – Vamos a ponerle remedio, ¿puedes quedar mañana por la tarde? Puedo prestarte una cosa que te vendrá de perlas.
- ¿A qué te refieres? - dije intrigada
- ¿Has oído hablar de los cinturones de castidad o CBs?
>> Cinturones de castidad...<< No sabía porqué pero la imagen me traía a la mente una doncella medieval con unas bragas metálicas y una cerradura en el centro.
- Son como unos trastos de tortura para no tener sexo, ¿no?
- Je, je, algo así. Verás, han evolucionado mucho y ahora los hay tanto para hombres como para mujeres. Son ligeros y pequeños, y a algunos se les pueden acoplar accesorios como pinchos o dispositivos eléctricos. Los hay de varios materiales y tamaños. Algunos no les permiten tener una erección, otros sí.
Mi mente calenturienta no pudo evitar imaginármelo de rodillas, desnudo, con uno de aquellos aparatos puestos y pidiéndome clemencia para que le dejara tocársela.
- Parece muy interesante... - dije interesada
- Estoy dispuesta a prestarte uno y explicarte como usarlo. Cuando pase un tiempo vosotros mismos podréis comprar uno a vuestra medida.
- Genial, muchas gracias.
- Dime, ¿cómo la tiene de grande? - dijo Lilith como si hablara de lo más normal del mundo.
Me quedé callada, creo que incluso me sonrojé. Me daba un poco de corte hablar de estas cosas con una extraña.
- Pues, no sé...normal...
- Es decir, pequeña, ¿verdad? ¿doce centímetros?
- Mas bien, once.
- Buff chiquilla, yo no sé como te has apañado antes...yo esa creo que ni la sentiría.
- Es cierto que no es el chico con el pene más grande con el que he estado, pero me compensan otras cosas.
- Eso espero, y más que te va a compensar por la cuenta que le trae. Pues mira, para empezar te prestaré uno de silicona. Se llama BirdLock y es fácil de poner y limpiar. Arriba le pones un candadito y listo.
- Mmm y con eso, ¿podrá mear, no? ¿Y lavarse?
- Sí, te lo explicaré todo mañana. Quedamos en mi casa si te parece bien.
Su casa. Me parecía que todo estaba yendo muy rápido. Pero ya no podía dar marcha atrás. Sentía atracción por tirarme a la piscina.
- De acuerdo, dame la dirección.

Mañana sería un día muy muy interesante, je, je.