martes, 30 de junio de 2015

Control de castidad. Caricias.

"Hoy has hecho todo lo que te he pedido. Yo te prometí que podrías correrte de una vez, pero esto es todo lo que voy a hacer, y tú sólo tienes diez minutos para correrte, así que buena suerte!"

Un año sin orgasmo.


lunes, 29 de junio de 2015

Orgasmo arruinado en video

Escuela de castidad

Si tu marido necesita ser educado respetar la castidad, existe un lugar muy especial...
Todavía tenia la suerte de seguir casado. Ella era hermosa, alta con el pelo recogido detrás, piernas largas e interminables, y un comportamiento muy femenino. La había conocido tiempo atrás, yo era un comercial de 30 años, y en uno de mis viajes me hospede en un hotel en donde ella era camarera, se llamaba Marisa. La boda fue relámpago y desde el comienzo ella se convirtió en una ama de casa, ella se encargaba de todas las tareas del hogar. Ella, además, era muy religiosa.
Un día ella descubrió una de mis infidelidades, y me propuso acabar con lo nuestro y separarnos. Yo le implore que no lo hiciera. Hasta tal punto lo vi irreversible que caí de rodillas a sus pies y le suplique que no me dejase, puesto que yo estaba muy enamorado de ella.
Ella comenzó a hablar: "Creo que lo nuestro solo tiene futuro si cambias radicalmente de mentalidad. En la parroquia hay muchos matrimonios que guardan la castidad, y las mujeres controlan la castidad de sus maridos, y después de como te has portado, creo que es la única solución. ¿Aceptas ser educado en respetar la castidad?
Yo arrodillado vacile un instante, pero desde esta posición la encontraba tan imponente que hubiera hecho cualquier cosa por ella, de tal manera que acepte.
"Bien quiero ver como me agradeces la oportunidad y la aprovechas, voy a concertar una entrevista con un gabinete matrimonial que me han recomendado mis amigas de la parroquia".
Me mostraba reticente a contar nuestras intimidades a un psicólogo, pero acepté ir. Fuimos hasta las afueras de la ciudad, en un edificio de despachos, llamamos al timbre, y subimos al tercer piso una mujer mayor con aspecto autoritario, nos hizo pasar, ella dijo que su nombre era Patricia y era la directora del gabinete matrimonial, dijo que no era psicóloga, que sólo ayudaba a quién le pedía ayuda. Ella comenzó a hablar:
"Bien ya me comentó tu esposa vuestro problema, los dos estáis casados. Creo que si no hay respeto mutuo no os podré ayudar. Sólo os voy a recordar aquello a lo que os comprometísteis con el sacramento del matrimonio y con la imposición de la alianza matrimonial, el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole" 
El matrimonio no debe vivir bajo la esclavitud del pecado. Todo hombre, tanto en su entorno como en su propio corazón, vive la experiencia del mal. Esta experiencia se hace sentir también en las relaciones entre el hombre y la mujer. En todo tiempo, la unión del hombre y la mujer vive amenazada por la discordia, el espíritu de dominio, la infidelidad, los celos y conflictos que pueden conducir hasta el odio y la ruptura. Este desorden puede manifestarse de manera más o menos aguda, y puede ser más o menos superado, según las culturas, las épocas, los individuos, pero siempre aparece como algo de carácter universal. Según la fe, este desorden que constatamos dolorosamente, no se origina en la naturaleza del hombre y de la mujer, ni en la naturaleza de sus relaciones, sino en el pecado. El primer pecado, ruptura con Dios, tiene como consecuencia primera la ruptura de la comunión original entre el hombre y la mujer. Sus relaciones quedan distorsionadas por agravios recíprocos, su atractivo mutuo, don propio del creador, se cambia en relaciones de dominio y de concupiscencia; la hermosa vocación del hombre y de la mujer de ser fecundos, de multiplicarse. Para sanar las heridas del pecado, el hombre y la mujer necesitan la ayuda de la gracia que Dios, en su misericordia infinita, jamás les ha negado. Sin esta ayuda, el hombre y la mujer no pueden llegar a realizar la unión de sus vidas en orden a la cual Dios los creó "al comienzo". Los dos libremente habéis aceptado un matrimonio en castidad, pues os voy a describir las normas: Un matrimonio en castidad es aquel en el que la mujer es la que tiene que controlar que su marido se respete a él mismo y a su esposa. Los dos deben aceptar este compromiso de pareja. Yo tengo experiencia, ya de muchos años, con mi programa de castidad masculina, con él he salvado parejas en proceso de ruptura, como espero que os suceda a vosotros, pero todo se pasa por que tengas confianza en tu esposa. 
Si aceptas hay una serie de normas que debéis respetarlas si quieres empezar con la fase de entrenamiento de tu castidad". Me dijo

"Las mujeres en general y tu esposa en particular deben ser respetadas en todo momento, debes mostrar tu máxima educación, y por supuesto, estar siempre a disposición de tu esposa para lo que ella disponga. Ella es quien dirige la familia y quien dispone del dinero del hogar y el marido contribuye con los ingresos principales. Tu labor en el hogar es atenderla a ella.
Mientras no tengáis hijos, es labor del hombre cuidar de tu esposa. Y cuando los tengáis tu te encargarás del cuidado de sus hijos. 
Debes entender que la confianza y la honestidad es la base de vuestro matrimonio. Si aceptas entrar en el programa de castidad nunca más preguntarás a tu esposa donde ha estado ni con quién, ni le propondrás nunca tener relaciones sexuales, deberás esperar a que ella te lo proponga. Debes respetar tu cuerpo, y no masturbarte nunca. ¿Tú aceptas tener relaciones con tu mujer sólo cuando ella te lo pida? Si, contesté.
Bien, si aceptas estar en castidad ahora mismo te voy a colocar un aparato de castidad para que te vayas acostumbrando y yo pueda asegurar a tu esposa que guardo tu virginidad para ella. Ella se irá con una de las dos llaves de tu cinturón de castidad, y así, sólo podrás liberar tu pene si tienes el permiso de tu esposa y el mio.
Aquí en mi programa deberás estar un tiempo separado de tu esposa, y servir a otras mujeres, siempre con la autorización de tu mujer, ella te pondrá al servicio de otras mujeres, por horas o días a la semana, según acuerde con ella.
Dispondrá de tu cuerpo como a ella le guste, y vestirás conforme a sus indicaciones y llevaras las señas de castidad que ella decida. Algunas parejas sólo llevan anillos de boda, otras llevan ropas intimas de la esposa, etc. Incluso algunos maridos llevan tatuado el nombre de su mujer en su pubis, esto les ayuda a recordar a quien pertenecen.
Servirás a otras mujeres del mismo modo que lo harías con tu esposa.
No debes hablar si ella no te pregunta. Para hablar no hacerlo altivamente, mira levemente hacia abajo, respondiendo siempre la palabra "Si, señora".
Pedir permiso a la mujer para todo: Permiso para ir al servicio, para abandonar la habitación etc. Ante su negativa, abstenerse de realizarlo.
Estas son las normas básicas de un matrimonio en castidad, si estas de acuerdo firmar el contrato, nos adentraremos en la escuela, en donde os ayudaremos a conseguir el respeto y la castidad en el matrimonio".
"Señora disculpe, pero aqui no hay sitio para firmar".
"Solo ella debe firmar, con tu compromiso verbal ante ella debe ser más que suficiente, ¿has comprendido?"

"Si Señora", respondí. Me sentía humillado, pero con una gran curiosidad por este giro inesperado que daba mi vida.
Pues ahora baja los pantalones y ponte esto. Me mostró un cinturón de castidad tipo jaula.
Para mi sorpresa mi mujer, mi inocente mujer, que tanto respeto me había tenido hasta ahora dijo: "Espero que a partir de ahora, cumplas las normas y hagas lo que te digan", cogió un candado y oí el click al cerrarlo, ella cogió la llave y me marcho y dijo: "Ahora te dejo con esta señora, te espero abajo".

Desde aquel momento mi matrimonio empezaba a cambiar, pensaba.
Allí me encontraba yo, solo, delante de aquella mujer y mi esposa que se marchaba.  "Bueno, ahora soy yo la que te tengo que poner mi candado, para que no puedas presionar a tu esposa incumpliendo las normas para liberarte. Así sólo saldrás cuando nosotras decidamos.
Te debo indicar diversas cosas para que puedas convencer a tu esposa para que te libere.
Te recomiendo un horario diario de este tipo, y me dijo, te tienes que levantar cada día a las 5:00 AM y darte una ducha fria.  Yo pensé que no podría levantarme tan pronto y que tendría que poner el despertador. Ella dijo que no me haría falta ningún despertador, pues mi pene se encargaría de despertarme a esa hora exacta.
No debes hacer ruido al levantarte. Hazte tu aseo personal y desnudo, sólo con el cinturón de castidad vas ha hacer las tareas de la casa.
La primera tarea del día será siempre la limpieza del WC de tu señora, tu deberás utilizar otro. Limpieza del suelo de todas las estancias comunes. Preparación del desayuno de tu Ama. A las 8:00 AM , despertar suavemente a tu señora con un masaje de sus pies y si ella lo desea y te lo pide lamiendo su sexo. Debes esperar arrodillado a los pies de la cama a que decida despertarse, mientras sigues dando masajes a sus pies. Cuando despierte, vas a por el desayuno para tu señora, y se lo traes a la cama. Luego ayudar a vestir a tu señora, y posteriormente manicura y pintado de uñas, después la calzaras según sus instrucciones.
Luego, cuando ella se haya levantado, limpieza de las habitaciones y hacer la cama.
Ir a hacer la compra, preparar la comida, servirla en la mesa. Comerás siempre después que ella haya comenzado, nunca antes, y siempre preguntarás si ella quiere alguna cosa antes de que se acabe.
Preparación y servicio de la cena.  Limpieza de los platos y de la cocina en general, antes de ir a dormir. En ese momento, le sonó el teléfono y ella me dijo que había terminado que si quería saber más que visitara su web controldecastidad.blogspot.com
Que ya me llamaría para el primer día de entrenamiento, que tenia que buscar alguna señora que me pudiera entrenar como Dios manda.

No más orgasmos para tí.


sábado, 27 de junio de 2015

Programa para la castidad masculina permanente.

Decidir practicar el estilo de vida de la castidad masculina temporalmente es una cosa que las parejas deben hablar largo y tendido antes de comprar un dispositivo de castidad para encerrar el pene.
La negación del orgasmo, usando un dispositivo de castidad, es sólo una opción que no siempre es necesaria, a pesar de que muchas web los recomienden y digan que son necesarios.
Muchas parejas practican la castidad masculina sin involucrarse con ningún tipo de dispositivo, de hecho éstas son muchas más que las parejas que usan los publicitados dispositivos de castidad.
Pero si es un hecho innegable, es el morbo y fascinación que crea en muchos hombre el uso de este tipo de dispositivos. Esto para algunos les puede ayudar en el juego del bloqueo del hombre, mientras se le niegan sus orgasmos.
Este es un juego de fantasía puede ser jugado de forma ocasional y muchas parejas están contentas de que siga siendo así, incluso sólo por unas horas o unos pocos días. En el otro extremo del espectro, y que forma parte de las fantasías de muchos hombres, es que hay mujeres que mantienen a sus maridos o novios encerrados 24/7/365, practican la negación orgasmo a largo plazo junto con otras actividades como azotes, la humillación verbal y pública, feminización, sesiones negación frecuentes y, si lo desea, incluso cuernos -fícticios o reales-, con la práctica de la castidad permanente.
Seamos realistas, este extremo es una fantasía sexual erótica, no es real encerrar a alguien para siempre y menos en contra de su voluntad.....

Para la mayoría de las parejas, la castidad masculina permanente sigue siendo sólo eso, una fantasía descabellada.

A pesar de eso, la castidad masculina permanente es posible, aunque no es apta para todas las parejas y es una decisión que no debe tomarse a la ligera.

Preparar al hombre para la castidad masculina permanente es un proceso que requiere tiempo de meses, mínimo un año. Es algo que necesita ser discutido a fondo y planeado con el fin de que funcione. Tener un plan sobre el futuro en lugar de fantasear.
Los programas de castidad masculina establecen los orgasmos permitidos a lo largo del tiempo. A menudo es difícil de conseguir que el hombre vuelva a empezar después de un orgasmo completo. Por eso, una vez que se inicia la preparación para la castidad a largo plazo o permanente, no deben haber nunca orgasmos completos, sólo se deben permitir orgasmos arruinados. Esto hará que sea más fácil de conseguir que continúen con la castidad con o sin jaula o cinturón de castidad, porque su deseo de complacer a la pareja y su frustración sexual todavía están presentes.
El primer paso es que el hombre esté 7 días de castidad continua sin tocarse, se puede utilizar un sistema de honor o si se tiene un dispositivo de castidad asegurarse que esté bien ajustado y sea razonablemente cómodo bloqueado; en este período no debe haber sexo con penetración para él, y si usa la jaula, no debe haber ninguna retirada del dispositivo de castidad, aunque aconsejo que sea retirado por la noche al dormir juntos. Obviamente, con o sin jaula no debe haber orgasmos para él, sí para ella, y eso es importante. Los orgasmos de ella substituirán los de él. Cuando se alcance este primer objetivo - que para muchos hombre requerirá varios intentos o más tiempo, puede tener orgasmo arruinado, no completo y así se puede pasar al siguiente nivel.
El siguiente objetivo es conseguir dos semanas de castidad al terminar se repite el proceso se permite orgasmo arruinado y no completo. Luego se dobla el tiempo a un mes, y luego a 60 días. Esto insisto requiere mucha disciplina y voluntad del hombre, sobretodo si no utiliza jaula de castidad, pero es posible, no es una fantasía.
Si él puede soportar físicamente y emocionalmente dos meses consecutivos de castidad continua junto con la negación del orgasmo, es que está preparado para la castidad masculina permanente, que, insisto, mejor si es sin ninguna jaula.
Con el fin de conseguir que se tome el gran paso de la castidad permanente, varias cosas tienen que suceder antes.
Si un día cerca del final de los 60 días, le das una oportunidad inesperada de correrse, y comienzas a estimular manualmente su pene, es posible que él no consigua tener una erección inmediata después de 60 días en castidad. Ocurre a menudo en hombres de mediana edad o mayores. Si esto sucede, el hombre, muy probablemente, esté molesto, sorprendido y avergonzado. Aquí es donde la pareja debe estar preparada y le prodigue de elogios que su pene ha "aprendido" a permanecer relajado sin esperar a correrse en cualquier momento. Hágale saber lo feliz que está de que su pene está "capacitado" pero no erecto. Dígale que su pene está listo para la castidad permanente y preguntarle a él si está preparado y tiene el valor de hacerlo por usted, su esposa, la mujer más feliz del mundo y dar ese paso a la castidad permanente en este momento. Si él está de acuerdo con esto, su entrega y dedicación a usted se convertirá en completa. Ahora él encuentra su camino. Él está listo para comenzar su entrenamiento real en la forma de servir a su señora esposa. Con este control viene una oleada de energía que es extremadamente erótica, tanto para él como para ella. Él siempre estará caliente, frustrado y dispuesto a complacer, de cualquier manera que usted desee. Su libido se puede mantener a un alto nivel mediante la implementación de frecuentes sesiones de sexo sin penetración intensas, si se usa el dispositivo de la castidad sexo con el dispositivo bloqueado y en su lugar, por supuesto. Sí, habrá, probablemente, algún intentó dar marcha atrás de su parte, pero la esposa debe permanecer firme.
Para empezar a practicar la castidad permanente, como se ha dicho no se necesita ninguna jaula de castidad pero si conviene comenzar a tener una buena colección de cinturón-consolador o arnés hueco, para cuando usted desea el sexo con penetración.
Darle su primera tarea como varón permanentemente casto a la búsqueda y compra de arneses con correa de mano, vibrador, y un consolador que pueda satisfacer su necesidad de penetración. Lo mejor es que el hombre vaya adquiriendo este tipo de juguetes destinados al placer de su pareja no para él. Conviene que le vaya indicando sus opiniones al respecto, si más blando, o más grande, etc y comentarle que sea un poco más grande que su pene.
Muchas mujeres prefieren un buen tamaño de consolador o vibrador mayor de lo "normal". No hay nada más erótico que ser follada bien y fuerte, por el tiempo que quieras, sabiendo todo el tiempo que él nunca será se podrá correr. Su nivel de frustración, y su estado de excitación, estarán a niveles nunca antes experimentados.
La sensación para la mujer de experimentar esta dinámica de poder desigual en cuanto a los orgasmos le hará llegar a ella orgasmos nunca vividos anteriormente. No te pierdas la oportunidad de recordarle que el no se puede correr, que no se ha de eyacular nunca o que está bloqueado de forma permanente si usa jaula de castidad.
Hágale saber que un hombre en castidad permanente debería estar pensando sólo en su esposa y en cómo complacerla.
Recompensarle y alabarle cuando hace algo que te agrade y refuerza su condición castigado de forma permanente.
El semen del hombre se va a producir de forma natural, y sucederá de forma inevitable una descarga espontánea, por lo general en forma de un sueño húmedo, cada 30 a 90 días. No hay ninguna necesidad de llevar a cabo cualquier ordeños prostáticos, aunque es una opción de la pareja.
La castidad masculina permanente ayuda con eficacia a cambiar una actitud desdeñosa e irrespetuoso de parte del hombre a una de adoración y agradecimiento.
Por supuesto, no es apto para todos los hombre, y menos sin voluntad, fortaleza intelectual, autodominio del cuerpo, y sobretodo honestidad.
Usar un dispositivo de castidad no es un requisito absoluto para una base firme para la castidad permanente, sólo una opción

viernes, 26 de junio de 2015

La castidad condiciona la vida en pareja.

Yo puedo hablar desde mi propia experiencia que puede que seguro es distinta a cualquier otra , la verdad es que mi pareja al principio hace ya varios años era reticente a ponerme el cinturón de castidad. La convencí y empezó por periodos cortos y distantes entre si y poco a poco se fueron alargando hasta que hoy en día ya no me lo exige llevar, pero insiste en que no desea que yo llegue al orgasmo. Se ha convertido en un la juego de denegación permanente de mis orgasmos.
Al principio su idea de que yo nunca me corriera me pareció una fantasía imposible de cumplir. De hecho yo estaba convencido de que era imposible para un hombre estar mucho tiempo sin orgasmo, pero no es así, en seis meses sólo he tenido un orgasmo y fue involuntario, no buscado y
por un descuido mío. Ya no siento la necesidad de masturbarme como antes, cuando hay momentos de tentación siento más placer en aguantarme y guardarme para ella que masturbándome. Sentiría una gran decepción conmigo mismo y por eso ni lo intento. Si mis sensaciones continúan así, creo que voy a estar muchos años sin correrme si ella quiere.
Como he dicho al principio, ella era reticente a que yo usara el cinturón de castidad y ahora sólo me lo pongo a veces, pidiéndole permiso a ella siempre antes. Siento que lo necesito llevar para evitar tentaciones y estar más tranquilo. Ella no me exige llevarlo. El control de la castidad se basa en la honestidad y confianza.
Con la castidad nuestra vida ha cambiado, al principio yo hacia solo alguna tarea del hogar, pero el aumento de la libido al no eyacular me mantenía predispuesto a realizar cada vez mas y mas tareas de casa, hasta que todas esas tareas se convirtieron de forma tácita en una obligación mía, aunque ella no me pidiera nada expresamente, sólo lo decía como si ella tuviera un problema, o como una sugerencia, "cariño ya puedes lavar los platos"o "mira, eso está sucio". Al principio alguna vez los limpiaba, pero ahora, casi sin darme cuenta ya llevo varios años en que sólo yo lavo los platos, o pongo el lavavajillas, la lavadora, hago la cama y la compra. Lo mismo para barrer, fregar, hacer los baños, planchar, hacer la compra y cocinar, aunque a ella le gusta cocinar algún fin de semana.Ella nunca toca el agua con la excusa de cuidar su delicado cutis, y a veces hace alguna cosa en casa, lo que le apetece.
Los sábados por la mañana me levanto mucho antes que ella, y friego el suelo y limpio la cocina para que esté lista para que este a su disposición para que ella la use si quiere. Yo incluso me sorprendo de que tenga ganas de hacer estas cosas, no se trata de ninguna humillación, siento ganas de que ella esté tranquila y relajada, es como una necesidad, y si me dice que prepare la comida tampoco me supone ningún problema. No se trata de sumisión ni nada de eso, al menos no lo vivimos así. Me he vuelto mas cariñoso y respetuoso con la opinión de ella, ya digo que hablo de forma personal. Tenia tendencia a contradecirla y ahora incluso siento placer de obedecer sus propuestas y no discuto con ella por tonterías.
Hoy por hoy siento que es mi pareja la que decide hacer uso de mi pene y follar. Ella lo propone cuando ella quiere, y yo siempre la dispongo dura para ella.
Creo que el aumento de la libido es más por no tener ni desear tener el control sobre el deseo propio. Definitivamente si la castidad condiciona la vida en pareja a mejor.

jueves, 25 de junio de 2015

Cinturones de castidad para dormir y evitar amputaciones sorpresa.

maniqui con cinturon de castidadA veces las mujeres han llegado a amputar el pene de sus maridos al descubrir una infidelidad. No es un hecho inusual.
Hay muchos precedentes, el más famoso fue el de Lorena Bobbit, pero sucede en todas las culturas del mundo. Sólo con hacer una búsqueda en google podemos encontrar numerosos precedentes de esta salvaje práctica de cortar el pene de maridos infieles.

También en Africa se dan casos de amputaciones de pene de maridos infieles. Quizás por eso un pequeño comerciante de Nairobi ha inventado unos cinturones de castidad para dormir, tras un reciente caso en Kenia de una mujer que le amputó el pene a su marido tras descubrir un engaño.

Con este nuevo cinturón que se usa para dormir, los hombres ya no temen las consecuencias de posibles arrebatos de sus mujeres tras descubrirles una infidelidad
El objetivo del cinturón de castidad masculino, según su inventor, es prevenir que el miembro sea amputado, y por ello se debe usar al dormir.

 "Después de los incidentes ocurridos en Nyeri buscamos algo como esto. Ya sabes que la prevención es mejor que la cura. Por eso hemos desarrollado esta idea, para prevenir", cuenta Kelvin Omondi, trabajador de este pequeño establecimiento situado en Koinange Street, en pleno centro de la capital keniana.

Así que en la tienda, entre corbatas y trajes, aparece este calzoncillo hecho de chapas de metal y un gran candado de máxima seguridad, que previene amputaciones.


La gente que lo ve en el escaparate no da crédito y hay opiniones de todo tipo, desde los que dicen que no lo necesitan a los que dicen que aunque sea incómodo, la seguridad es lo primero.
Falta la opinión de las mujeres que tal vez también esten de acuerdo con ellos pero no en que se usen para dormir, sino para cuando sus maridos no estan en casa.





miércoles, 24 de junio de 2015

Más grande y más dura. Capítulo 7/10

Capítulo 7
Leer capítulo 1
Leer capítulo 6
 No voy a llorar. No voy a llorar. No voy a llorar. Debería haber sabido que Max, mi adorable marido, como bastardo egoísta como sólo él podría ser, sería capaz de hacer esto. Todo el poder y la fuerza que sentí cuando me puse la ropa interior nueva se había evaporado con la apertura de una puerta. Mi instinto fue el de dar la vuelta y correr, pero ¿dónde? Yo estaba prácticamente desnuda, la habitación invadida por Max y el hombre que tanto quería que me poseyera, y resultó que todo mi poder bajo de la desesperación a las lágrimas - de la vergüenza, la confusión, la humillación, mi rostro rojo. Recogí una bata de satén negro que estaba detrás de la puerta, y me la puse antes de levantar la cara con una sonrisa, "Jaime, ¿puedo hablar contigo a solas, por favor" Parecía nerviosa por Max. "Claro". Los dos comenzaron a caminar detrás de mí. "No!" Me tronó en voz baja, señalando con el dedo a la cara de mi marido. "Quédate aquí. Me conformaré contigo más tarde! "Sólo yo y James. "Tú no entiendes, ¿verdad?" Negué con la cabeza en señal negativa, mientras terminaba de tragar el bocado de champán que había sorbido. Luego, servir un plato a Jaime y llenar la copa de nuevo. "Bueno, ya que estás aquí, por lo menos podría tomar todo de mí .... ese hijo de puta! " "Oh, Amanda, te doy mil disculpas ... No tenía ni idea." "Él me habló de tí de que querías verme esta noche?" Jaime tomó un sorbo y luego asintió signo positivo. Mierda, está muy bueno. "Él comenzó a hablar de su fantasía y le corté diciendo que yo la sabía. Luego dijo que habíais decidido seguir adelante con ella esa noche, pero era incómodo para mí preguntarte. Cuando ya me iba a Barcelona, él me le rogó que viniera a mi coche y me preguntó si podía .... " "No me jodas?" Él rió. "Sí, tener relaciones sexuales contigo. Mientras él miraba. Pero que no lo habías hablado antes, no te lo pidió? Miré a los maravillosos ojos negros y sonrisas. "No. Pero tú si aceptaste, si no no estarías aquí ". Parecía avergonzado. "Bueno ... no estoy aquí para follar, ¿no? Como digo, yo soy un hombre y tú eres una mujer maravillosa. Parecería grosero no aceptar ". Me reí y me sentí mis pezones ponerse. Ambos miramos hacia abajo para ver el contorno de mis pezones duros, debajo de la tela brillante de mi túnica. Instintivamente, me desabroché el nudo del cinturón de seda y dejé la bata abierta, y mi respiración pesada movía mi pechos voluptuosos en movimiento ante él. El delicado tejido blando se deslizó de mis hombros y cayó a través del suelo, alrededor de mis zapatos de tacón alto. Con una voz cascada, le susurré a Jaime, con la garganta seca: "Dame un beso. ¡Ahora! " Los siguientes segundos fueron confusos. Estaba atrapada en sus brazos, mis labios apretados contra los suyos, tan suaves y carnosos, me devoraba como Max nunca lo hizo. Sentía como estaba siendo presionada contra un cuerpo musculoso y fuerte, cosa que nunca había experimentado, excepto en las fantasías, masturbándome,
y su lengua lamió suavemente la mía, me hacia sentir el sabor de la misma. Y me gustaba! Sus manos me estaban agarrando debajo de mis nalgas, apretando firmemente y presionando mi hueso púbico contra un bulto duro entre las piernas. Podía sentirlo cada vez más y más bajo su traje, él todavía conservaba su ropa, se sentía enorme - larga y gruesa, y que pronto será mía. A medida que nos devoramos mutuamente durabte un breves momentos, mi cabeza daba vueltas con la lujuria, mi coño estaba empapado con mis jugos que humedecían toda mi ropa interior y eso hizo que tomara mi decisión final. Nos separamos brevemente y me resistí a una repentina urgencia de arrancarle la ropa. "¿Estás segura, Amanda?", Se preguntó. "". Yo respondi. "Nunca he estado tan seguro de querer hacer algo." "Una vez que has hecho, no se ouede deshacer, lo sabes ¿no?" Sonreí. "Yo ya había ido demasiado lejos como para preocuparme por ello ahora. Te quiero, James. "Me pasé los dedos por encima de su camisa y desabrochó un botón, luego dos, revelando su pecho musculoso y negro debajo. "Quiero tu cuerpo contra el mío y tu polla dentro de mí." "Y Max?" Bum! Crash! Putz! Ese momento se vino abajo en la tierra, cuando Jaime me recordó a mi marido en el piso de arriba, el marido egoísta con el pene pequeño que ya no necesitaba ni quería nunca más dentro de mí. Él trató de engañar,a su propia esposa para cumplir su fantasía. Sólo era mi fantasía ahora, pero tendra que pagar un alto precio por abusar de mi lealtad. "Necesito que vayas al garaje y cojas un par de cosas para mí", le sonreí. "Hay un estante en la pared de la izquierda con una caja llena de cadenas. Trae la más gruesa y más fuerte que encuentres ". "¿Qué quieres hacer con eso?" Preguntó Jaime con un brillo en sus ojos. "Él quiere mirar, pero lo será con mis condiciones. Vamos a mostrarle lo que sucede cuando un débil intenta engañar a una mujer fuerte y a un hombre de verdad. El momento es ahora y va a desear no haber tenido estas fantasías".

martes, 23 de junio de 2015

Mamada.

Recuerdas una mamada por cada orgasmo que me has dado hasta ahora. 

Sólo 2, tal vez deberías ahorrar más para la próxima vez.

lunes, 22 de junio de 2015

El verdadero amor, la castidad.

22 de junio de 2015.

 El Santo Padre ha reflexionado sobre el verdadero amor, la castidad, la llamada a ir contracorriente y ha criticado la hipocresía de quienes se dicen cristianos y luego fabrican armas. Los jóvenes de la región italiana de Piamonte, han acogido al Santo Padre con la energía y alegría que les caracteriza. La primera jornada del viaje de Francisco a Turín, ha concluido con ellos en la Plaza Vittorio. Música y cantos para comenzar el encuentro en el que la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud se alzaba en el palco. Tres jóvenes han tenido ocasión de plantear al Santo Padre sus inquietudes. ¿En qué consiste la grandeza del amor de Jesús? ¿Cómo podemos experimentar su amor?, ha planteado Chiara de 19 años. Sara, un joven en paro de 27 años ha preguntado ¿qué hacer para no desanimarse y continuar esperando? Finalmente Luigi, universitario de 26 años, ha pedido al Papa un consejo sobre cómo manifestar la amistad con Jesús y su “amor más grande” hacia todos. Dejando de lado el discurso que llevaba preparado, el Papa ha preferido hablar improvisando y mirando directamente a los jóvenes. Haciendo referencia a las palabras del beato Pier Giorgio Frassati, el Pontífice ha pedido a los presentes “¡vivir, no ir tirando!” Y así, ha asegurado que es feo ver a un joven “quieto”. Que vive pero lo hace como “un vegetal”. El Pontífice ha asegurado que le da mucha tristeza en el corazón los “jóvenes que se jubilan a los 20 años, que envejecen pronto”. De este modo, Francisco ha recordado que lo que hace que un joven no se jubile son las ganas de amar. A continuación, el Santo Padre ha explicado qué es el amor. No es el de “telenovela”, el del “culebrón”. Por ello, ha recordado que el amor “tiene dos asas sobre las que se mueve”. Y si este joven no tiene estas dos asas, estas dos dimensiones, no es amor. En primer lugar ha subrayado que “el amor está más en las obras que en las palabras. El amor es concreto”. Por eso, ha recordado que Dios comenzó a hablar de amor cuando se implicó con su pueblo. Cuando eligió a su pueblo e hizo la alianza. La segunda dimensión del amor es la comunicación, ha explicado el Papa. “El amor escucha y responde. El amor se hace en el diálogo, en la comunión. Se comunica. El amor no es ni sordo ni mudo. Se comunica”, ha subrayado. Igualmente ha recordado que “no es un sentimiento romántico del momento”. A propósito del amor, el Santo Padre ha hablado, "sin ser moralista", sobre la castidad. Una palabra que “no gusta, impopular”. El amor --ha indicado-- es muy respetuoso con las personas, no usa a las personas. El amor es casto. “Y a vosotros jóvenes, en este mundo hedonista, en este mundo donde solo tiene publicidad el placer, el pasarlo bien, tener una buena vida, yo os digo: sed castos. Sed castos”, ha exclamado el Pontífice provocando los aplausos de los presentes. Al respecto, ha asegurado que “todos hemos pasado en la vida momentos en el que esta virtud es difícil. Pero es la prueba de un amor genuino, que sabe dar la vida, que no trata de buscar al otro para el propio placer”. Un amor --ha afirmado-- que hace la vida del otro sagrada. Yo te respeto, no te quiero usar. Por eso, Francisco ha asegurado que esto no es fácil. “Todos sabemos las dificultades para superar esta concepción facilista y hedonista del amor”. Y les ha pedido hacer el esfuerzo de vivir el amor castamente. Con esta reflexión, el Papa ha hablado de otra consecuencia del amor, “el sacrificio”. “Mirad el amor de los padres, de tantas madres y padres que por la mañana llegan al trabajo cansados, porque no han dormido bien por cuidar a su hijo enfermo. Esto es amor. Y esto es respeto”, ha observado Francisco. Igualmente ha recordado que “el amor es servicio y servir a los otros”. Para responder a la segunda pregunta, el Pontífice ha reflexionado sobre la decepción y la desilusión que en ocasiones se sufre en la vida. El Papa ha hecho mención a esta “tercera guerra mundial por partes que se vive en el mundo” de la que ya ha hablado en otras ocasiones. ¿Me puedo fiar de los dirigentes mundiales, cuando voy a votar por un candidato, me puedo fiar que no llevará a mi país a la guerra?, se ha preguntado. Y ha asegurado que “si te fías solo de los hombres, has perdido”. Por esta razón, el Papa ha criticado con fuerza la hipocresía, de los que se dicen cristianos pero luego fabrican armas. Y así, ha aprovechado para reflexionar sobre algunos acontecimientos trágicos del siglo pasado como la tragedia Armenia, o la Shoah, Stalin en Rusia; en los que murieron millones de personas, por ser consideradas “de segunda clase”. Y mientras tanto las grandes potencias “miraban para otro lado” por su propio interés. También ha criticado nuevamente la cultura del descarte, en la que se descarta a los niños, a los ancianos, a los jóvenes, “porque en el sistema económico mundial no está el hombre y la mujer en el centro, si no el dios dinero”. A propósito, el Santo Padre ha utilizado un refrán en español que dice: “por la plata baila el mono”. Por esta razón, ha pedido no poner nuestras seguridades en la riqueza y los poderes mundanos. Para concluir su discurso, Francisco ha respondido a la tercera pregunta, sobre el proyecto de compartir, de unión y de construcción. Así ha asegurado que si te implicas con las cosas que construyen, el sentimiento de desconfianza se va. El Pontífice ha exhortado a los jóvenes a no jubilarse pronto, a hacer cosas, a ir contracorriente. Por eso ha advertido sobre los valores que son como “pompas de jabón”, que no pueden ir adelante. El mejor antídoto contra la cultura que te ofrece el placer es “hacer cosas constructivas, aunque sean pequeñas, pero que unan”. Asimismo ha advertido sobre las veces que nos hacen creer que nos ofrecen “diamantes” cuando en realidad nos están vendiendo “cristal”. Por eso ha pedido a los jóvenes no ser “ingenuos”. Al finalizar ha bromeado diciendo, “seguramente me diréis ‘pero padre, usted habla así porque en el Vaticano tiene muchos monseñores que le hacen el trabajo y usted está tranquilo y no sabe lo que es la vida de cada día’. Alguno puede pensar así”. Pero --ha asegurado el Papa-- el secreto es entender bien dónde se vive. El Santo Padre ha recordado que también a finales del siglo XIX en esta región se vivía una situación difícil, pero nacieron muchos santos en esta época “porque se dieron cuenta que tenían que ir contracorriente”. Por eso, Francisco ha pedido a los jóvenes pensar en ellos y en lo que hicieron. Fuente: Zenit.

El papa pide a jóvenes que hagan el esfuerzo de vivir castos

El papa pide a jóvenes que hagan el esfuerzo de vivir castos

Con la frase “Yo te respeto, no quiero usarte”, enfatizó que el amor se debe tomar en serio y criticó al mundo por hacer publicidad solo al placer.

El papa Francisco pidió hoy a los jóvenes que rechacen las actuales versiones "hedonistas" del amor y "hagan el esfuerzo de vivirlo en un modo casto", aunque "no sea fácil", apuntó. "Tengo que decir una palabra impopular pero el papa a veces también tiene que arriesgarse. El amor no debe usar a los otros, el amor es casto. Por eso os digo, ¡Sed castos!", exclamó el pontífice en un acto con jóvenes en la plaza Vittorio de Turín (norte).
Y añadió: "No es fácil, todos sabéis las dificultades para superar esta concepción fácil y hedonista del amor pero, perdonadme, os pido hacer el esfuerzo de vivir el amor en modo casto". "Todos hemos pasado por etapas en las que esta virtud es muy difícil, pero es un amor que no usa al otro por el placer, que hace la vida de la otra persona sacra. 'Yo te respeto, no quiero usarte'", dijo.
Sus palabras se produjeron después de que una joven italiana le pidiera consejo sobre el desamor y, en su respuesta, el pontífice criticó "este mundo hedonista en el que solo el placer tiene publicidad". Recordó el "amor de los padres" que muchas mañanas llegan al trabajo cansados "porque no han dormido bien por tener que cuidar a sus hijos enfermos". "Eso es amor. Eso es respeto. Eso no es pasarlo bien. Eso es otra palabra clave: servicio. El amor es servicio, es servir a los otros", finalizó.

Sé que estas desesperado por follarme

Sé que estas desesperado por follarme. No quiero que me penetres, solo yo voy a frotarme contra tu pene, y cuando me canse, vas a comer conejo y lamer mi clítoris hasta que llegue al orgasmo.

Relación de fantasías cornudas. Incrementar la excitación del hombre casto. El juego de los cuernos.

Él hombre en castidad a veces tiene fantasías sobre los cuernos, se trata de una fantasía, que se puede añadir el juego de la pareja y, no tiene porqué hacerse realidad. Si se hace realidad debe ser por consentimiento mútuo, nunca forzado ni obligado.
Relación de fantasías cornudas. Algunas de ellas son bastante frecuentes. Esta es una lista de ellas:
-Imaginar a su mujer miles de veces en plena faena sexual con hombres corpulentos, de miembro grande a la hora de montarla, a veces de color.
 -Que a ella se la ligue su jefe, o tu jefe. Él es una figura de poder y eso lo hace excitante. Pensar el tiempo que ambos conviven durante el día y que él pueda magrearle las nalgas cada que vez que esta en su oficina, es delicioso. O si es tu jefe que tu estés ocupado muchas horas en el trabajo y no sepas que esté haciendo tu mujer.
- Que reciba mensajes en el móvil o en su email, de sus pretendientes. Mejor si son subidos de tono. Ella está casada, pero eso no los detiene de intentar coquetearle.
-Recibir audios,fotos y videos de ella subidos de tono con sus supuestos amantes. Esto se puede hacer cogiendo fotos de internet que ofrezcan una verisimilitud aceptable. O que te envie un video de ella masturbándose y que te diga que lo había hecho para su amante.
-Que te diga que no quiere que veas lo que hay en su bolso ni en su móvil.
- Llegar a casa y encontrar la puerta del cuarto cerrada porque ella está ahí con otro, o simplemente recibir una llamada o mensaje que nos diga que demoremos nuestra llegada a casa porque esta "ocupada". Simplemente excitante.
- Que te diga que va a ir a la peluquería o al salón de belleza porqué dice que tiene una cita.
- Que tenga en casa lencería fina que tú nunca se la has visto puesta, y que a veces aparezca en el cesto de la ropa usada.
- Que antes de salir con sus amigas te enseñe las bragas, y al volver regrese sin ellas. Un clásico.  Significará que el marido imaginará que alguien se las quedó y ella se los dio como souvenir. 
- Que cuando ella salga te pida ponerte tu cinturón de castidad y se lleve la llave colgada en el cuello, o, simplemente que te diga que no quiere que te masturbes cuando ella esté fuera.
- Que te hable emocionada de otro hombre que le gusta. Cuando una esposa comienza a fijarse en otros hombres y a hablar de ellos, el esposo en la fantasía de ser un cornudo consentido puede darse por bien servido. Finalmente la idea es que ella esté con hombre con los que así lo desee.
- Que ella no te permita nunca más penetrarla sin condón, incluso te exiga utilizar una funda gruesa que haga tu pene más grande. mientras ella te habla de te pequeño pene y que le gustan las pollas más grandes. Mientras ella te cuenta que lo hace sin preservativo con su amante.
- Que ella te cuente todo lo que hace con su amante mientras tú la acaricias. Si una esposa le dice que ha decidido tener sexo únicamente con su amante, mientras a su marido le niega su orgasmo, incluso con preservatio, o tener sexo con ella de ninguna manera, y mientras ella recibe sesiones en las que él la estimula mientras ella cuenta relatos de sus infidelidades, el escenario es inmejorable.

- Que ella se quede a dormir con él. Y que, además, cuelgue fotos en una red social o le mande fotos a su marido de sus andanzas.
- Recibir una llamada telefónica mientras ella supuestamente es montada .Esta es una fantasía clásica, pero lo que la puede hacer mejor es que provenga del teléfono de otro, que imaginas puede ser el amante.

Que ella termine embarazada de su amante. Contra todo lo incorrecto que pueda sonar, esta es la fantasía máxima y más recurrente de un marido con fantasías de ser corneado. Lo que implica es demasiado y, aunque solamente queda en fantasía la mayoría de las veces, no deja de ser un tema que se puede hablar sin tener que materializarlo.
-Limpiar el coño de su mujer del semen de otro. Para realizar esta fantasía puedes fabricar semen falso, así se puede hacer creer que ha tenido relaciones sexuales.  También con el semen falso se puede dejar manchada la ropa en ciertas partes como los pechos, para que él vea las manchas resecas.
Video de como fabricar semen falso.
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sábado, 20 de junio de 2015

Dos años sin orgasmo.

Durante casi un par de años, tan solo he tenido orgasmos cuando, como y donde ella ha querido, hace mes y medio me dio carta blanca, supongo que porqué ya estaba acostumbrado a no masturbarme nunca, pero durante ese periodo me estaba permitido todo, incluso la consolación onanística, pero sorprendentemente, a pesar de haberlo deseado hace tiempo no me interesó hacerlo, esa etapa de mi vida con masturbaciones ya terminó. Ella es una amante del control de los orgasmos, supongo que lo encuentra algo especial, es una forma de prolongar mi excitación sobre ella, de conseguir centrar mi atención sobre ella y en nadie más, de someter mi necesidad a su placer femenino.
Esta práctica del control de mi castidad comenzó suavemente casi con ternura diría yo, pero poco a poco fue aumentando, tanto la presión del control como distanciando el goce de los orgasmos, llegando hasta superar las cuatro semanas, 28 días ( sí, llevaba la cuenta, que remedio). De vez en cuando incluso llega a torturarme un poco más, comienza a masturbarme y cuando estoy cerca del borde de un orgasmo le digo que pare y frena en seco. Nunca hemos usado ningún tipo de cinturón de castidad. Ni los hemos comprado ni los necesitamos. Al menos yo.
Un pequeño juego que tenemos en el que ella me dice, hoy y ahora vas a tener un orgasmo, te voy a masturbar varias veces y en una de ellas será recompensada con un orgasmo... pero no se cual será…juegas… Digo sí, por supuesto, estoy ansioso, comienza a jugar sobre mi pene y a masturbarme, cuando estoy al borde del orgasmo le digo que pare y para en seco y me deja descansar un rato y vuelve a preguntarme. ¿Quieres volver a intentarlo? Mi ansias de orgasmo dicen sí, en la esperanza de que sea el momento de recibirlo, repite el proceso de masturbación…. y el juego prosigue, tan solo una vez me lo ha concedido, y fue a la sexta vez. Normalmente paramos a la octava vez cedo, no resisto más mi pene queda dolorido durante un buen tiempo y tengo que descansar quedándome con las ganas de eyacular. La verdad es que lo que consigue es que cada vez la adore más y cada vez añoro menos eyacular, siento que no lo necesito. Mi mente, según pasan los días desde la última vez, se centra cada vez más en ella, noto como la atiendo más, como la cuido y mimo con mayor fervor.
Mi pene entra en semierección nada más oír su voz, nada más verla, consigue con el más mínimo roce sobre mi cuerpo llevarme a cotas cercanas a un paroxismo extremo. Cuando ella decide hacer el amor, no he de preguntar si me esta permitido gozar o no, ella ha decidido que no tenga orgasmos nunca; en un primer momento me permitía disfrutar del orgasmo al tiempo que ella tenía diez, pero cada vez, con más frecuencia me es negado, incluso superando esa cifra. La primera vez fue extraño, ella obtuvo un orgasmo largo y placentero, gozó como pocas veces, creo que desde ese momento y viendo el éxtasis que obtuvo decidió hacerlo más a menudo. ¿Y yo? Es extraño, pero también gocé, de otra forma pero goce, goce dando mi entrega, ofreciéndome por completo a ella, fue una sensación extrañísima y completamente nueva, incluso mi corazón se aceleró con su orgasmo, y horas después de su orgasmo aún me sentía fatigado como si yo hubiera eyaculado. No fue frustrante, diría yo más bien que dulce, se que ella va a disfrutar más, por eso en cada entrega me ofrezco con más ardor y pasión para que su placer sea cada vez de mejor calidad; ¡y sí!, se que a mi me los negará, pero no me importa, mi única meta es su placer, y en su placer encontraré yo el mío, ya no lo espero mi orgasmo, no me importa, bueno si me importa el tenerlo por accidente. Solo sé que yo busco con más ahinco no correrme, que cada minuto que paso sin ella mi mente solo hace que pensar en servirla, adorarla, complacerla y hacer que su vida sea lo más fácil posible, en la espera que en un momento ella alcance su orgasmo para mí ansiado y deseado como si fuera propio. Y ahora. ¿Cuando llegará el próximo?

jueves, 18 de junio de 2015

Mi vida en castidad.

Por motivo de mis estudios me tuve que ir a estudiar a una ciudad muy alejada de mis padres. No les podría volver a ver hasta navidad.
El primer problema con el que me tuve que enfrentar fue buscar piso. Allí no conocía a nadie, y busqué por la universidad, y encontré anuncio de una habitación de alquiler para estudiantes. Mi presupuesto era muy ajustado y no me permitía pagarme una pensión o un piso para mí solo. Pensé que podría compartir piso o estar con una familia.
El piso estaba bien ubicado, cerca de la universidad donde yo iba a estudiar. Al llegar una chica de unos diez años mayor que yo, me enseño el piso que era pequeño y sólo tenía dos habitaciones. Me enseño la habitación que alquilaba, pero me dijo que si me la quedaba tendría que cumplir ciertas condiciones, una de ellas era que debía mantenerla siempre la habitación ordenada y limpia. Y que en casa le gusta que el trato sea correcto, le disgustaría mucho si hubiera algún problema de convivencia.
La chica, se llamaba María. Me dijo que ella no era la propietaria pero que el piso estaba alquilado a su nombre y quería compartir gastos y compartir tareas de la casa. Pensaba que yo por ser chico no me querría, pero ella dijo Si te comportas educadamente no tenemos que tener problemas. Eso sí, si te interesa me tienes que pagar tres meses por adelantado pronto porque ayer vino una chica y el primero que me conteste se queda con la habitación", me dijo. Ese comentario me obligó a decir que me quedaba con la habitación.
Estuvo de lo más amable conmigo durante la semana que estuve allí. A esas alturas yo ya me masturbaba varías veces al día, y empecé a fantasear con ella en mis masturbaciones, y a cogerle afecto. Pero aquel sábado cambiaría para siempre mi vida y mi forma de pensar.
A mis 18 años nunca había tenido relaciones sexuales, pero como he dicho, me masturbaba con frecuencia. Por eso cuando vi que se había quedado entreabierta la puerta de su habitación no pude evitar expiarla y sentirme excitado. La vi como se sacaba el camisón y las braguitas con las que había dormido por la noche y se vestía apresuradamente. Me había dicho el día anterior que tenia que salir y que pasaría el día fuera. La vi salir del piso dejando sus prendas de forma descuidada sobre la cama. Sabia que no llegaría hasta la noche, así que me aventuré a entrar en su cuarto. Me fascinaba el mundo femenino. Allí estaban esas prendas que hasta hace un momento habían estado cubriendo su cuerpo. Cogí aquellas braguitas blancas de encaje y las olí. Me encanto su olor, mezcla de perfume y sudor. Poco después de olerlas ya tenia una inminente erección. Aquel olor y la visión de las braguitas me habían dejado profundamente excitado. Hasta tal punto que apenas sabia que hacia. Me


puse las bragas y seguidamente el camisón de raso azul con el que ella había dormido. Soy de piel blanca y rasgos poco marcados, por lo cual mi aspecto no era del todo malo. Mirándome en el espejo comencé a acariciar todo mi cuerpo a través del raso del camisón. El tacto del mismo me encantaba, me sentía excitadísimo. Mientras me acariciaba y me frotaba a través de las braguitas me imaginaba haciéndole el amor a María . Me la imaginaba tumbada en la cama sometida a mis caprichos. Cuan lejos estaba de lo que luego seria la realidad. No sé cuanto tiempo transcurrió desde que ella se había marchado, pero estaba tan excitado que no pude oír el ruido de la puerta del piso al abrirse. Para mi sorpresa allí estaba Carmen. En pie, en el centro de la habitación, mirándome con toda la boca abierta por el asombro. Justo en el momento en el que entró yo llegaba al clímax, así que en el instante en que la vi yo estaba eyaculando y mojando las bragas con mi emisión. Jamás había experimentado tanta vergüenza. Apenas podía decir una palabra, ni me atrevía a mirarla. Intente pedirle perdón, pero un nudo me atenazaba la garganta. No me atrevía a pronunciar una palabra. En ese instante ella avanzó roja de ira hacia mí y me dijo que esto hay que denunciarlo a la policía, has violado mi intimidad. No pude evitarlo y rompí a llorar. Lloraba sin levantar la vista, pues era incapaz de mirarla a la cara. Ella encolerizada, rompió el hielo y se dirigió a mí: - Eres un cerdo. ¿Que has hecho con mi ropa?, la has manchado toda. Todos los hombres sois unos cerdos, solo pensáis en el sexo. Maldito degenerado. - Yo…lo…si…siento, – apenas pude decir. - Maldito cerdo, – continuó -, tus padres no te educaron como debieron, sino esto nunca hubiera pasado. Te vas a acordar de esto cabrón!. - Por favor, perdóname, – dije entre sollozos. - Malditos hombres, – siguió ella -, sois todos igual de cerdos. Solo pensáis en satisfacer vuestros asquerosos deseos. No si la culpa es mía por alquilar la habitación a un chico, si en vez de un chico hubieras sido una chica esto nunca hubiera pasado. Podríamos haber convivido como verdaderas amigas. Y en lugar de esto tengo en mi propia casa a un marrano que no tiene educación. - perdóname, – dije apurado -, nunca mas lo volveré a hacer. - De eso estoy segura, – respondió ella -, aunque ahora que lo pienso, ¿qué hacías con mi ropa? ¿te gusta vestirte como una nenita? Igual es eso lo que necesitas. Entonces pude ver en su rostro una sonrisa de lo más perversa, como si hubiera tenido una idea. - Tengo dos opciones denunciarte a la policía o que aceptes un castigo, – me dijo entonces -. Te voy a convertir en una chica y, ya verás como así té quito las ganas de hacer estas cochinadas. Tu vida va a pegar un giro radical, estoy segura de que dentro de poco te encantará tu nueva condición. - Pe…pero María, yo no quiero ser chica. Fue solo algo que no pensé, – dije totalmente aterrado al oír su comentario. - Me da igual lo que tu quieras o no, o denuncia o chica tu escoges, – me dijo -. Yo acepté chica. Dentro de nada te darás cuenta que aquí lo único que importa es que te comportes de forma correcta y educada, y lo único que desearás sera agradarme como una verdadera amiga. Después de esto me dijo que fuera a la ducha. No pude resistirme, entre la vergüenza, la humillación y demás no podía pensar con claridad, así que me limité a obedecerla como un corderito. Una vez en el baño me dijo que me debía depilar totalmente el cuerpo, axilas, pecho, piernas e incluso los genitales, de tal manera que no quedara un solo pelo. Después me dijo que me pusiera crema hidratante. Tras acabar me trajo otras braguitas suyas de color rosa pálido junto con un sujetador a juego, para que me vistiera, luego ella metió dos medias enrolladas para simular unos pechos y aumentar a si mi humillación. Luego me trajo unas medias negras, una blusa de color blanco y una falda lila un poco por debajo de la rodilla. Tras esto me calzó con unos zapatos con un poco de tacón tipo merceditas que me iban apretados pues no eran de mi talla. Luego me maquilló pintándome los ojos y los labios. Yo tenia el pelo un poco largo y con mi melena hizo un peinado de puntas hacia fuera dejándome con un pelo totalmente femenino, propio de una chica. Una vez hubo acabado su obra me obligo a mirarme en el espejo y pude ver reflejado en el mismo su rostro lleno de satisfacción. En aquel momento no me atrevía a contrariarla, así que decidí hacer todo lo que me dijera. Luego me dijo que me sentara en una silla que tenia en mi habitación frente al espejo, con las piernas juntas y me ato a la silla con los brazos atrás. Me dijo que saldría y que volvería para el mediodía, que mientras tendría que reflexionar así en esa situación sobre mi comportamiento. Le pregunte si después cuando llegará me quitaría aquella ropa y olvidaría lo sucedido, pero ella simplemente sonrió y me dio un beso en la mejilla diciéndome: - ¿Por qué quieres quitarte la ropa chica? Si estas preciosa, acabará gustándote. Y seguidamente se fue. Durante las horas que estuve allí solo no dejaba de darle vueltas a su comentario y a todo lo que había pasado. Verme allí atado, vestido como una chica me resultaba lo mas humillante que había experimentado nunca. Apenas podía pensar con claridad. A la hora de cenar llego ella y me desato dándome otro beso en la mejilla. Yo pensé que lo habría olvidado todo y me perdonaría, pero estaba lejos de ser así. En lugar de eso me dijo que fuera a la cocina a preparar la comida y cuando la tuve serví la mesa y procedimos a comer las dos. Ella comenzó a contarme que había visto cosas preciosas mientras compraba y en todo momento me trató como si fuera una chica. Después de comer nos sentamos en el salón y me explicó cual sería la nueva situación en la casa para mí. Me quedé totalmente aterrorizado. Ella había tomado la decisión de mi castigo seria el de que yo me convirtiera durante toda la semana siguiente en su criada y doncella personal. Todo ese tiempo vestiría de chica y me tendría que comportar como tal. Por las mañanas debería ponerme un vestido de criada y hacer todas las faenas del hogar. Por las tardes haríamos cosas juntas. Me dijo que en todo momento yo la ayudaría a vestirse, a peinarse y cualquier otra cosa que necesitara. Por mas que le pedí perdón ella permaneció inflexible. Desde ese momento yo no podría hablar salvo que ella me diera permiso y debería dirigirme a ella siempre con educación y tratándola de señora. Así transcurrió aquella tarde. Durante esas horas ella me enseñó como debería caminar e incluso me puso zapatos con mas tacón que me había comprado de mi número, para que aprendiera a desenvolverme. Me obligó a servirla copas y mas cosas varias veces mientras me miraba como la servia y como contoneaba mis caderas según sus ordenes. De vez en cuando me decía cosas como: “mi chica”, “cielo”, “cariño”, “nena”, etc. Apelativos que me resultaban de lo mas humillantes. Por la noche cuando era la hora de acostarnos ya me iba todo convencido a mi cuarto cuando me dijo que dormiría con ella. Me quitó la ropa y me puso un camisón rosa con encaje en el bajo y en el escote. Seguidamente tuve que ayudarla a desvestirse y colocar su ropa en los cajones y armarios dejándola doblada y ordenada. Al estar allí a su lado acostado me sentí otra vez excitado. Ella se acostó solo con unas braguitas y una camiseta y ver sus pezones por debajo de la camiseta hizo que tuviera una erección. Cuando se ladeó un poco me dio un beso en la mejilla deseándome buenas noches. Por una casualidad (o eso creí) ella rozó mi entrepierna y descubrió mi erección. Aquello volvió a enfadarla. Me saco de la cama de un tirón y me metió en la ducha abriendo el grifo de agua fría. Después me seque y me puso otro camisón. Por entonces ya había perdido totalmente la erección. Ella me dijo que quería asegurarse de que no volviera a tener pensamientos impuros así que me sacó un cinturón de castidad y me que dijo que eso impediría que volviera a tener una erección. Luego me metió en la cama y dijo que no volviera a tocar. - Ahora si que estarás formalita, zorrita, – dijo ella. Por la noche lloré varias veces y dormí muy poco por las erecciones matutinas. Tenia miedo de ella y no sabia que iba a ser de mi vida. Cuando ella despertó por la mañana esperaba que me quitara el cinturón de castidad que impedía totalmente que pudiera tener una erección. Ella dijo que no me lo quitaría para nada, para evitar manchar el suelo tendría que hacer pis sentado, como una chica, cosa que me dijo riéndose burlonamente. Esa mañana me tuvo vestido con una bata de criada haciendo todas las faenas del hogar y riéndose de mi y burlándose continuamente. Así estuvimos toda la semana, yo sirviéndola en todos sus caprichos y cumpliendo todos sus deseos. Durante ese tiempo me obligó siempre a tener aquel cinturón de castidad puesto. Muchas veces me sentí excitado pero no pude tener erección. Ella se burló de mi continuamente y me trató todo el tiempo como una criada sumisa. Llego el sábado y me dijo que mañana se levantaría el castigo pero que antes debería superar una prueba por la noche. Me pregunto si alguna vez había tenido relaciones sexuales y al decirle que no aquello pareció agradarle y la oí comentar que seria mejor para sus planes. Por la noche me vistió de manera especial. Me puso un conjunto blanco de encaje, compuesto por un corsé atado atrás con un cordón. También unas medias del mismo color que se sujetaban por sus ligas al corsé. Me maquillo y me peino. Me dijo que me vestía de blanco como correspondía a una virgen, y que aquella noche era especial pues seria la noche de mi desfloramiento. Pensar que por primera vez en mi vida tendría una relación sexual me excitó muchísimo. Sin embargo dicha relación no sería como yo esperaba. Después me hizo sentar en la cama con las piernas juntas y las manos a los lados y se sentó a mi lado y me habló muy seriamente. - Se que esta es una noche muy especial para ti. Para todas las chicas lo es su primera vez, por lo tanto tu relájate y deja que yo te enseñe. Aquel comentario me resultaba fastidioso, sin embargo, deseaba hacerle el amor a María. Era tan sensual, que la deseaba. Comenzamos a acariciarnos y besarnos lentamente. Bueno, mas bien ella a mi, pues apenas me dejaba que la tocara. Le pregunté si podía sacarme ya el cinturón de castidad y ella me dijo que no, que no haría falta. Aquello me extraño, pero decidí aguardar. Después de un rato estaba excitadísimo al igual que ella. Me obligo a ponerme de rodillas delante de ella y me dijo que debería satisfacerla a ella primero, pues mi placer poco importaba. Dijo que lo haría como debe hacerlo una sumisa y cogiéndome del pelo me llevó la cabeza entre sus piernas. Me obligo a lamer su raja a través de las bragas y cuando las tuvo totalmente húmedas se las quito para que siguiera sin ellas. Estuvimos así mucho tiempo durante el cual ella tuvo varios orgasmos. Cuando quedo satisfecha me dijo que era hora de desvirgarme, que desde ese día seria su zorrita particular. Que me penetraría como a una putita. Me obligo a tumbarme en la cama boca abajo. Yo no sabia que iba a hacer, por aquel tiempo desconocía a que se refería. Me obligó a abrir las piernas. Seguidamente se untó los dedos en una especie de gel y empezó a meterme uno lentamente, sondeando mi entrada despacio. Por mucho que proteste e intente resistirme ella siguió y me dijo: - ¿Qué esperabas cielo? ¿Creías que usarías esa mierda que tienes entre las piernas conmigo? Ja, ja, ja, que equivocada estas mi niña. Tu eres una chica y como tal tienes que ser penetrada, pero no te asustes, te va a encantar. Después de un dedo vino otro y un tercero. Cuando tuve aflojado el ojete. La vi coger una especie de braga de cuero equipada con dos consoladores, uno que quedaba dentro de ella y otro que sobresalía hacia fuera. Con este último me penetró por detrás. Yo por aquel entonces lloraba de dolor y placer y sentía vibrar todo mi cuerpo. En ese momento ella me pregunto si quería que siguiera, si quería seguir siendo folladita como una zorrita, si quería ser su putita, si la serviría siempre, si nunca me separaría de su lado, si me entregaría a ella y si buscaría siempre su placer sin importar el mío. Tanto disfrutaba que en aquel momento le dije a todo que si, que la deseaba, que la amaba, que solo me importaba servirla, que quería que fuera feliz, que quería ser su putita siempre. Y así fue como perdí mi virginidad, vestido como una chica, penetrado por detrás con un consolador por María, dominado, sometido, entregado totalmente a ella. Hoy cinco años después, ya he terminado la carrera y recuerdo aquella primera vez con cariño. Desde entonces la sirvo y estoy entregado a ella. La pertenezco en cuerpo y alma. En casa, soy su zorrita, como ella me dice. Y me encanta. Me gusta que me humille, que me utilice. Siempre procuro su placer, darle masajes, satisfacerla sexualmente. Ella me penetra varias veces a la semana, no todas las noches con consoladores y con los dedos. Me hace vestirme de chica mientras estoy en casa, y por las mañanas visto de criada por las mañanas para hacer las faenas del hogar. Desde entonces llevo todo el día el cinturón de castidad que impide que pueda tener impulsos incontrolados. No he tenido nunca más un orgasmo, sólo eyaculo con los ordeños prostáticos que me hace. Mi pene para poco mas me sirve que para orinar, e incluso eso lo hago sentado como una nena. Excepcionalmente alguna vez me masturba o me deja que lo haga de rodillas frente a ella humillado. He dejado de ser un machito arrogante y me he convertido en una zorrita sumisa. Esa es mi historia.

miércoles, 17 de junio de 2015

La masturbación del varón termina con el matrimonio


Control de castidad. La castidad permanente de Mahatma Gandhi

Imagen de Gandhi paseando con sus sobrinas nietas Abha y Sushila.

Mahatma Gandhi fue abogado, pensador y político hinduísta indio.
Gandhi creía firmemente en los beneficios de la castidad masculina, que no significa no tener sexo -entendido sexo con penetración-, de hecho, aunque parezca incoherente es muy probable que tuviera más contactos sexuals -sin sexo- que la mayoría de la gente. Gandhi también tenía como costumbre retener su esperma, la que consideraba como fuente de la energía espiritual-
Practicó la castidad en diversos grados, durante más de 50 años.
A los 37 años hizo el brahmacharya, voto hindú equivalente al del celibato permanente.
Además de mantener la castidad -con ausencia de relaciones sexuales-, para probar su fortaleza tenía la curiosa práctica de dormír y bañarse con adolescentes desnudas, mientras él no había tenido ningún orgasmo durante décadas, una costumbre que mantuvo hasta el día de su muerte.

Su sobrina nieta Manu, de 18 años, fue la última de sus compañeras de cama y estaba a su lado el 30 de enero de 1948, el día que un extremista hindú lo abatió a tiros.
Una biografía, de la que es autor el historiador Jay Adams y que se titula «Gandhi Naked Ambition» («La ambición desnuda»), se recrea en las costumbres sexuales de Gandhi. Cuenta que su experiencia sexual empezó en 1882 a la temprana edad de 13 años, cuando su padre le obligó a casarse, con Kasturba Kapadia, una niña de su misma edad. Parece ser que la noche de bodas el novio ni siquiera se atrevió a mirar a su mujer y según el historiador, le produjo un trauma sexual que se agravó años más tarde cuando su padre murió mientras él estaba haciendo el amor con Kasturba, ya que se sentía culpable de haber estado disfrutando en la cama con su esposa mientras su progenitor agonizaba. Según Adams, Gandhi comenzó sus curiosos experimentos sexuales en 1915 a la edad de 46 años. Fue entonces cuando comenzó a dormir con mujeres desnudas, cuando acababa de regresar a la India después de haber pasado 22 años luchando en Sudáfrica por los derechos de la comunidad india. En aquel país, el maestro de la resistencia pacífica hizo voto de castidad. Eso fue en 1898 a la edad de 29 años, y no volvió a dormir ni a tener relaciones sexuales con su esposa, y por entonces ya no se masturbaba. Lo que Gandhi se proponía era reducir su deseo sexual poniéndose a prueba. Se bañaba con Abha y Sushila, sus sobrinas nietas, y ellas le daban masajes desnudo. Contaba a sus amigos que nunca las había visto desnudas, a pesar de todo, porque cuando estaban cerca era capaz de mantener sus ojos cerrados y abstraerse de su deseo. Si mantuvo relaciones íntimas con varias mujeres pero esa intimidad no incluía el sexo con penetración. A la activista nacionalista bengalí Saraladevi Choudhuran la consideraba su «esposa espiritual» y se carteaba con una misionera danesa, Madeleine Slade. En 1944, cuando su esposa falleció, el líder nacionalista ya tenía 75 años, y incrementó su curioso experimento sexual -difícil de entender en occidente- y comenzó a dormir no con una sino con dos jóvenes desnudas e incluso llegó a acostarse con hombres. Se le acusó de ser gay pero no existen pruebas de ello, y en esa época las leyes inglesas en vigor en la India perseguían con cárcel este delito, es probable que de ser gay la autoridades imperialistas británicas lo habrían utilizado para desprestigiar al carismático líder.
Las muchachas dormían desnudas, cuenta su biógrafo, y tenían cada vez menos edad. Mahatma Gandhi incluso afirmaba que tenía eyaculaciones involuntarias y que se sentía orgulloso de ellas, porque entendía que su mente se había liberado de sus pulsiones físicas, de las que ni siquiera era consciente.
Gandhi tomó votos de abstinencia a la edad de 37 años. A pesar de esto, tenía la necesidad de acariciar niñas pubescentes y adolescentes tempranas. Llevaba a estas chicas a la cama con él por la noche, para que, dijo, lo ayuden a sobrellevar sus “ataques nocturnos”. Sus compañeras femeninas, que provenían de su círculo de confianza -todas vírgenes o esposas jóvenes- entraban a la cama con él desnudas para calentarlo a él con sus cuerpos. Algunas le administraban enemas también. Entre las chicas jóvenes, había rivalidades entre quién dormiría con él, y una de sus discípulos mujeres contó que sus compañeras de cama tenían muchas dificultades para retener sus impulsos sexuales dado que él las tocaba en lugares eróticos. A pesar de que sus personas cercanas tenían miedo de la reacción pública de los medios si estos comportamientos “pedófilos” se conocieran, Gandhi continuó con ellos hasta su muerte. El Mahatma no tuvo sexo con ellas, pero claramente las caricias y frotamientos fueron muy importantes para él. Si hubiese vivido en los Estados Unidos, habría sido condenado por abuso infantil (Bullough, 1981) Extraído de: “Problems of Research into Adult/Child Sexual Interaction” -de Vern L. Bullough (profesor emérito de la Universidad de Bufalo) y Bonnie Bullough (Profesor de la Universidad de California del Sur).

En su libro, Jay Adams pone en duda la legitimidad de su mensaje de castidad y de abstinencia sexual y describe a Gandhi como un hombre traumatizado y obsesionado con el sexo. Esta obsesión empezó en 1882, cuando tenía 13 años y su padre lo obligó a casarse con Kasturba Kapadia, de su misma edad. En la desconcertante noche de bodas, el pequeño Gandhi lo único que hizo fue correr la cortina, ni tan siquiera miró a su mujer. Despreció a su padre por haberle creado esta urgencia sexual tan joven. Ese trauma se agrandó 3 años más tarde, cuando su padre murió mientras él estaba haciendo el amor con Kasturba. No se perdonaría nunca que su padre no muriera en sus brazos -era un privilegio en la India que alguien muriera en tus brazos- porque se había dejado llevar por un impulso carnal irrefrenable. También cuestiona que bañarse y acostarse con muchachas desnudas, aunque no las tocara, no se pudiera considerar sexo. Gandhi alegaba como excusa que se acostaba con niñas para probar su castidad, entendida como sexo sin penetración. Se acostaba con su sobrina y otras chicas jóvenes y guapas para probar su castidad, pero diciendo que no se excitaba. Es famosa su anécdota de que se arrepiente de que no pudo estar en los últimos momentos de la muerte de su padre, porque se encontraba….¡follando! con su maroma Kasturbai. Mientras para un joven impera la penetración y la eyaculación, “para un hombre mayor, un erotismo menos específico es suficiente: el sonido de la voz de una mujer, el tacto femenino, la visión de la desnudez”. Tras la muerte de Kasturba en sus brazos, en 1944, los experimentos eróticos de Gandhi se radicalizaron. Empezó a dormir con 2 muchachas a la vez, se sometió a situaciones de extrema excitación, incluso llegó a acostarse con hombres con la misión preconcebida de convertirse en un “eunuco mental”. La aceleración de las experiencias coincidió con el proceso final de las negociaciones emprendidas con la colonia británica con el propósito de firmar la independencia de la India y Pakistán, que finalmente llegaría en 1947.
 Esta semblanza de Gandhi en la intimidad, elaborada a partir de sus escritos y de testimonios de sus allegados, corre el riesgo de causar sensación en un país donde es aún considerado un santo, más de 60 años después de su muerte. La actitud severa e inusual de Gandhi con respecto a la sexualidad era ya conocida. En 1885 escribió un texto en el que decía que se sentía asqueado por haber hecho el amor con su mujer Kasturba, de 15 años, en momentos en que su padre estaba agonizando. Más tarde, después de haber tenido cuatro hijos, prohibió a las parejas casadas que frecuentaban su ashram tener relaciones sexuales mientras permanecieran en el lugar, explicando a los maridos que debían darse una ducha fría en caso de excitación. "Una de las cosas más sorprendentes que descubrimos sobre Gandhi es la cantidad de veces que escribe sobre el sexo", dice Jad Adam, entrevistado telefónicamente por la AFP. "Se ve que tiene una sexualidad perfectamente normal en la primera parte de su vida. Pero lo que me interesó, es que a partir de un momento (en 1900) decide que es una buena idea ser casto y practica la castidad masculina, con ausencia de orgasmo. Seis años más tarde hace votos y los pone en práctica", explica Adam. Pero, contrariamente a su imagen de asceta abstinente, durante la segunda mitad de su vida Gandhi se bañaba a veces con adolescentes, se hacía masajear desnudo y compartía el lecho con una o varias de sus fieles. Según el historiador, no hay pruebas de que hubiese roto sus votos de abstinencia, pese a que la definición que da Gandhi de ella es bastante restringida. "El se refiere a la penetración, pero define el sexo de una manera tan restringida que deja de lado actividades muy sensuales que muchas personas calificarían de sexuales", recalca. Jad Adams cree que Gandhi "esperaba que las mujeres lo estimularan sexualmente para poder demostrar su resistencia". Manu Nayar, la hermana de Sushila, secretaria particular del padre de la nación india, fue una de esas mujeres. Las esposas de los hombres que frecuentaban su ashram eran llamadas a veces a compartir sus noches, aun cuando no tenían derecho a dormir con sus maridos. Para el autor del libro, estas prácticas son como una forma de strip tease, en el que se puede ver y jugar, pero no tocar. Esos experimentos --Gandhi también tenía como costumbre retener su esperma, la que consideraba como fuente de la energía espiritual-- no fueron seguidos por sus allegados políticos: su primer ministro Jawaharlal Nehru los juzgaba anormales, señala el historiador. Hasta su asesinato en 1948, sus prácticas eran comentadas comúnmente, pero después, los detalles sobre su vida privada dejaron lugar a una imagen más consensual de icono nacional. Su mujer, con quien se casó cuando ella tenía 13 años, habría aceptado, de buena o mala gana, la abstinencia del Mahatma, así como sus experimentos sexuales.No todo lo que nos cuentan desde chicos nuestros adultos es verdad,reconozco que yo también caí en la trampa de la matrix de creer que Gandhi fue un santo,una persona ejemplar,alguien admirable que revolucionó la india con su esencia pacífica y sabia,me tragué la película y toda la demás propaganda que le hicieron,pero detrás de esa imagen de persona integra si nos ponemos a investigar por nuestra cuenta,existe un ser humano que se dejaba llevar por los instintos mas decadentes del ser humano como es la adicción al sexo con niñas menores.No sólo eso,a Gandhi poco le interesaban los indios,fue un falso gurú al servicio de la élite mundial del momento con el fin de detener el desarrollo industrial y tecnológico de India. A Gandhi se le presenta como un asceta pero fue un niño pijo que estudió en la city londinense. Gandhi se casó a los 13 años con una chica de su misma edad y a los 37 tomó votos de abstinencia. A pesar de esto, tenía la necesidad de acariciar niñas pubescentes y adolescentes tempranas. Llevaba a estas chicas a la cama con él por la noche, para que, dijo, lo ayuden a sobrellevar sus “ataques nocturnos”. Sus compañeras femeninas, que provenían de su círculo de confianza -todas vírgenes o esposas jóvenes- entraban a la cama con él desnudas para calentarlo a él con sus cuerpos. Algunas le administraban enemas también. Entre las chicas jóvenes, había rivalidades entre quién dormiría con él, y una de sus discípulos mujeres contó que sus compañeras de cama tenían muchas dificultades para retener sus impulsos sexuales dado que él las tocaba en lugares eróticos. A pesar de que sus personas cercanas tenían miedo de la reacción pública de los medios si estos comportamientos “pedófilos” se conocieran, Gandhi continuó con ellos hasta su muerte. El Mahatma no tuvo sexo con ellas, pero claramente las caricias y frotamientos fueron muy importantes para él. Si hubiese vivido en los Estados Unidos, habría sido condenado por abuso infantil (Bullough, 1981) Extraído de: “Problems of Research into Adult/Child Sexual Interaction” -de Vern L. Bullough (profesor emérito de la Universidad de Bufalo) y Bonnie Bullough (Profesor de la Universidad de California del Sur) En su libro, Jay Adams pone en duda la legitimidad de su mensaje de castidad y de abstinencia sexual y describe a Gandhi como un hombre traumatizado y obsesionado con el sexo. Esta obsesión empezó en 1882, cuando tenía 13 años y su padre lo obligó a casarse con Kasturba Kapadia, de su misma edad. En la desconcertante noche de bodas, el pequeño Gandhi lo único que hizo fue correr la cortina, ni tan siquiera miró a su mujer. Despreció a su padre por haberle creado esta urgencia sexual tan joven. Ese trauma se agrandó 3 años más tarde, cuando su padre murió mientras él estaba haciendo el amor con Kasturba. No se perdonaría nunca que su padre no muriera en sus brazos -era un privilegio en la India que alguien muriera en tus brazos- porque se había dejado llevar por un impulso carnal irrefrenable. También cuestiona que bañarse y acostarse con muchachas desnudas, aunque no las tocara, no se pudiera considerar sexo. Gandhi alegaba como excusa que se acostaba con niñas para probar su castidad. Esta imagen ha sido redimensionada, haga clic en esta barra para ver la imagen original que es de tamaño 800x522. Se acostaba con su sobrina y otras chicas jóvenes y guapas para probar su castidad, pero diciendo que no se excitaba. Es famosa su anécdota de que se arrepiente de que no pudo estar en los últimos momentos de la muerte de su padre, porque se encontraba….¡follando! con su maroma Kasturbai. Mientras para un joven impera la penetración y la eyaculación, “para un hombre mayor, un erotismo menos específico es suficiente: el sonido de la voz de una mujer, el tacto femenino, la visión de la desnudez”. Tras la muerte de Kasturba en sus brazos, en 1944, los experimentos eróticos de Gandhi se radicalizaron. Empezó a dormir con 2 muchachas a la vez, se sometió a situaciones de extrema excitación, incluso llegó a acostarse con hombres con la misión preconcebida de convertirse en un “eunuco mental”. La aceleración de las experiencias coincidió con el proceso final de las negociaciones emprendidas con la colonia británica con el propósito de firmar la independencia de la India y Pakistán, que finalmente llegaría en 1947. Gandhi odiaba la tecnología,si por el fuera los indios volverian a la edad de piedra, Gandhi revolucionó al amparo de la élite británica con el fin de detener el desarrollo tecnológico de la India El depravado de Gandhi era un siervo al servicio del poder elitista eugenésico usado con el fin de entorpecer el crecimiento de un país gigantesco y superpoblado como la India que haría peligrar la supremacía occidental en el mundo,de hecho lo consiguieron,actualmente la India es un país tremendamente pobre, subdesarrollado,sin apenas tecnología ni industria y con una corrupción escandalosa,Gandhi formó parte del plan para muestra su interés por no desarrollar la industria,él apostaba por seguir hilando a mano . “Reclamaba …el cierre de las fábricas textiles y su sustitución por la rueca individual…Cada ministro ….no debía poseer automóvil.. y dedicar una hora diaria a una tarea manual como hilar…” (Esta noche la libertad, p. 203) “(Tenía)…curiosas contradicciones (era anti tecnología pero…) servía regularmente de un micrófono para denunciar los daños de la técnica durante sus oraciones públicas. Las cincuenta mil rupias anuales que mantenían a su ashram (monasterio) habían sido regaladas por un magnate de la industria india, G. D. Birla, cuyas fábricas textiles encarnaban a la perfección la sociedad de pesadilla que obsesionaba a Mahatma”. Esta semblanza de Gandhi en la intimidad, elaborada a partir de sus escritos y de testimonios de sus allegados, corre el riesgo de causar sensación en un país donde es aún considerado un santo, más de 60 años después de su muerte. La actitud severa e inusual de Gandhi con respecto a la sexualidad era ya conocida. En 1885 escribió un texto en el que decía que se sentía asqueado por haber hecho el amor con su mujer Kasturba, de 15 años, en momentos en que su padre estaba agonizando. Más tarde, después de haber tenido cuatro hijos, prohibió a las parejas casadas que frecuentaban su ashram tener relaciones sexuales mientras permanecieran en el lugar, explicando a los maridos que debían darse una ducha fría en caso de excitación. "Una de las cosas más sorprendentes que descubrimos sobre Gandhi es la cantidad de veces que escribe sobre el sexo", dice Jad Adam, entrevistado telefónicamente por la AFP. "Se ve que tiene una sexualidad perfectamente normal en la primera parte de su vida. Pero lo que me interesó, es que a partir de un momento (en 1900) decide que es una buena idea ser casto. Seis años más tarde hace votos y los pone en práctica", explica Adam. Pero, contrariamente a su imagen de asceta abstinente, durante la segunda mitad de su vida Gandhi se bañaba a veces con adolescentes, se hacía masajear desnudo y compartía el lecho con una o varias de sus fieles. Según el historiador, no hay pruebas de que hubiese roto sus votos de abstinencia, pese a que la definición que da Gandhi de ella es bastante restringida. "El se refiere a la penetración, pero define el sexo de una manera tan restringida que deja de lado actividades muy sensuales que muchas personas calificarían de sexuales", recalca. Jad Adams cree que Gandhi "esperaba que las mujeres lo estimularan sexualmente para poder demostrar su resistencia". Manu Nayar, la hermana de Sushila, secretaria particular del padre de la nación india, fue una de esas mujeres. Las esposas de los hombres que frecuentaban su ashram eran llamadas a veces a compartir sus noches, aun cuando no tenían derecho a dormir con sus maridos. Para el autor del libro, estas prácticas son como una forma de strip tease, en el que se puede ver y jugar, pero no tocar.  Esos experimentos --Gandhi también tenía como costumbre retener su esperma, la que consideraba como fuente de la energía espiritual-- no fueron seguidos por sus allegados políticos: su primer ministro Jawaharlal Nehru los juzgaba anormales, señala el historiador. Hasta su asesinato en 1948, sus prácticas eran comentadas comúnmente, pero después, los detalles sobre su vida privada dejaron lugar a una imagen más consensual de icono nacional. Su mujer, con quien se casó cuando ella tenía 13 años, habría aceptado, la abstinencia sexual del Mahatma, así como sus experimentos sexuales.

martes, 16 de junio de 2015

La castidad masculina como estilo de vida en pareja.

La castidad masculina es uno de los más exquisitos y profundos estilos de vida que una pareja puede hacer ... y ... si... además, a la castidad masculina se le añade otro ingrediente especial, el de la negación del orgasmo, pues ya ni te cuento.
Puede que tu estes intentado convencer a tu pareja ... del exquisito placer del placer frustrado, de lo que se está perdiendo al no conocer esta intensa experiencia, tanto a nivel individual como a nivel de pareja, tanto para el hombre como para la mujer.
Unicamente hace falta un pequeño paso inicial pero muy importante para empezar el camino de la castidad en la dirección correcta. Este paso tiene que ser suficiente para hacer que todo se inicie con difícil vuelta atrás... y ....entonces a partir de este día todo será mucho mejor y distinto,...y no querrás abandonar esto de la castidad.
Dentro de la castidad hay muchas modalidades, y entre ellas la versión más intensa es la de la estricta castidad masculina, la cual es perfectamente realizable para cualquier pareja ... pero hay que plantearlo de la manera correcta, no de sopetón. En otras palabras ... si tu eres nueva es esto de la castidad masculina, o, simplemente, buscas más información sobre la misma, entonces,sin duda, estás en el lugar correcto.
Una de las razones por las que empecé el blog de Control de Castidad en primer lugar fue cuando mi marido Juan acababa de confesarme su deseo de que lo mantuviera en castidad, y eso era nuevo para mí. Busqué el tema de la castidad masculina, y encontré poco en castellano, pero si en inglés. Me sorprendí de la cantidad de información que existía sobre esto de lo que únicamente conocía era los votos de castidad de los curas y célibes de la Iglesia católica. También encontré historias horribles de castidad forzada, y cuernos, que casi me desanimaron y a punto estuve de abandonar la búsqueda de información sobre el tema de la castidad.
En mi opinión en internet se puede encontrar de todo, incluso prácticas potencialmente dañinas y peligrosas.
La verdad es que la castidad masculina es una fantasía que parece, a tenor de la cantidad de recursos on line, ser muy común en los hombres (por lo que si tu eres una mujer la que está leyendo esto puede que sea porque tu marido te ha planteado, y aunque te podría parecer una petición muy extraña, puedes estar segura, que es perfectamente normal). Por ejemplo, Juan y yo somos una pareja normal y a pesar de lo que hayas podido haber oído, leído o te hayan hecho creer, la castidad masculina no es una torcedura sexual extraña, de gente rarita, o de entusiastas del sado o del femdom más extremo. No tiene que ver con esto aunque ellos incluyan la castidad en sus prácticas.


A ver ... la única diferencia en nuestra relación y las más convencionales que imaginas que tienen tus amigos y vecinos - y tal vez como la que tú tienes con tu pareja está en este momento, pero quisieras cambiar - es que ... yo mantengo a Juan en castidad, por su propio consentimiento y deseo, en estricta castidad y negación de su orgasmo durante muchos meses. De hecho, en el momento de escribir esto, Juan está ahora tratando de alcanzar la castidad masculina permanente y la negación del orgasmo para siempre. Alguien podría pensar que esto suena bastante "extremo", pero hemos estado practicando este juego durante varios años, y para nosotros es simplemente una progresión natural.
Está claro que tú no tienes que hacerlo de esta manera. Realmente nadie tiene que hacerlo de ninguna manera, que no sea la forma que más le convenga o quiera cada cual (por lo que así no se cae en mentiras, exageraciones o ideas sin sentido que vas a leer en otros lugares de internet).
Éstos son algunos de los muchos mitos que vas a encontrar en internet:
La castidad masculina implica, y, necesariamente, incluye la humillación, la sumisión masculina, los cuernos, y la dominación femenina. Aunque estas prácticas sí incluyen la castidad masculina, no es necesariamente nuestro caso. Juan no es de ninguna manera sumiso, y mi "control" sobre él se limita estrictamente a sus orgasmos y en el dormitorio. Tu hombre todavía puede ser un hombre, masculino, seguro, fuerte y firme como el que más, y todavía anhelar la castidad masculina y la negación del orgasmo.
La castidad masculina no significa automáticamente que tu hombre quiere ser convertido en un esclavo o un sumiso. Él también podría querer esto, por supuesto - pero eso no es necesario para disfrutar de la castidad masculina y no necesariamente lo que busca.
La castidad masculina implica una relación liderada por la mujer. Esto también es falso. En todo caso, en nuestro matrimonio al menos no es así. La castidad masculino no implica que usted debe ser una mujer dominante. Esto no es así. Yo no soy una mujer dominante, todavía disfruto ejercer mi poder femenino en el control de los orgasmos de Juan y "hacerle cumplir" la castidad masculina.
La castidad masculina trata de controlar. No. Se incluye un elemento de control, pero no se trata de un control, necesariamente, se trata de honestidad. Para mí y para Juan y para muchos de los lectores de este Blog, la castidad masculina es básicamente un juego atractivo jugado a lo largo de un período de días, semanas, meses, y sí, tal vez años.
Se requiere el uso de un cinturón de castidad para poder jugar a la castidad masculina En absoluto hace falta comprar nada. Simplemente con contar con la honestidad del hombre es suficiente.
Un hombre no puede aguantar mucho tiempo sin correrse. Esto es totalmente incierto, un hombre puede estar años sin tener un orgasmo, lo que le resulta realmente imposible es evitar que su semen salga, pero en mi caso practico el ordeño prostático, y Juan para antes de alcanzar su orgasmo y a veces tiene orgasmos arruinados, y también tiene, a veces sueños húmedos, pero nunca un orgasmo desde hace meses, y no le crea ningún problema, es más lo desea. Incluso hemos llegado a tal punto de conexión que él me dice que siente como suyos mis orgasmos. No sé que hay de cierto en esto, pero él se asegura de que yo tenga orgasmos, se curra el tema a fondo, como nunca hacía antes de practicar esto de la castidad.

Los que practican la castidad masculina no practican sexo. Rotundamente falso. Esto podría ser verdad para los que hacen votos de castidad de la Iglesia. Pero no en mi caso, realmente es al contrario, con la práctica de la castidad masculina hay más sexo que antes. Eso sí, ahora el sexo no termina nunca o casi nunca con la eyaculación del hombre.
La castidad masculina es una solución para recuperar una relación rota. Lamentablemente, este mito, está bastante extendido, es también es el más falso. Es una ayuda para una pareja y necesariamente implica una mayor intimidad física y emocional, no menos. Así que si su relación está en un estado donde la confianza y la intimidad está a niveles bajos, lo último que cualquiera de ustedes quiere practicar, es la castidad masculina. El sólo hecho de plantearlo, simplemente, va a hacer que las cosas vayan a peor, y no a mejor. Así que si estás en busca de información real sobre la castidad masculina, sin bombo ni nada que te quieran hacer creer, entonces te invito a que hagas clic en cualquiera de los enlaces de este blog y toma lo que consideres de tu interés.
Por último, sólo quería dar las gracias a todos y cada uno de los que me han escrito, sobre sus sueños y fantasías, y exponiendo su punto de vista sobre el tema de la castidad. Sus comentarios y preguntas son siempre bienvenidas.