lunes, 29 de junio de 2015

Escuela de castidad

Si tu marido necesita ser educado respetar la castidad, existe un lugar muy especial...
Todavía tenia la suerte de seguir casado. Ella era hermosa, alta con el pelo recogido detrás, piernas largas e interminables, y un comportamiento muy femenino. La había conocido tiempo atrás, yo era un comercial de 30 años, y en uno de mis viajes me hospede en un hotel en donde ella era camarera, se llamaba Marisa. La boda fue relámpago y desde el comienzo ella se convirtió en una ama de casa, ella se encargaba de todas las tareas del hogar. Ella, además, era muy religiosa.
Un día ella descubrió una de mis infidelidades, y me propuso acabar con lo nuestro y separarnos. Yo le implore que no lo hiciera. Hasta tal punto lo vi irreversible que caí de rodillas a sus pies y le suplique que no me dejase, puesto que yo estaba muy enamorado de ella.
Ella comenzó a hablar: "Creo que lo nuestro solo tiene futuro si cambias radicalmente de mentalidad. En la parroquia hay muchos matrimonios que guardan la castidad, y las mujeres controlan la castidad de sus maridos, y después de como te has portado, creo que es la única solución. ¿Aceptas ser educado en respetar la castidad?
Yo arrodillado vacile un instante, pero desde esta posición la encontraba tan imponente que hubiera hecho cualquier cosa por ella, de tal manera que acepte.
"Bien quiero ver como me agradeces la oportunidad y la aprovechas, voy a concertar una entrevista con un gabinete matrimonial que me han recomendado mis amigas de la parroquia".
Me mostraba reticente a contar nuestras intimidades a un psicólogo, pero acepté ir. Fuimos hasta las afueras de la ciudad, en un edificio de despachos, llamamos al timbre, y subimos al tercer piso una mujer mayor con aspecto autoritario, nos hizo pasar, ella dijo que su nombre era Patricia y era la directora del gabinete matrimonial, dijo que no era psicóloga, que sólo ayudaba a quién le pedía ayuda. Ella comenzó a hablar:
"Bien ya me comentó tu esposa vuestro problema, los dos estáis casados. Creo que si no hay respeto mutuo no os podré ayudar. Sólo os voy a recordar aquello a lo que os comprometísteis con el sacramento del matrimonio y con la imposición de la alianza matrimonial, el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole" 
El matrimonio no debe vivir bajo la esclavitud del pecado. Todo hombre, tanto en su entorno como en su propio corazón, vive la experiencia del mal. Esta experiencia se hace sentir también en las relaciones entre el hombre y la mujer. En todo tiempo, la unión del hombre y la mujer vive amenazada por la discordia, el espíritu de dominio, la infidelidad, los celos y conflictos que pueden conducir hasta el odio y la ruptura. Este desorden puede manifestarse de manera más o menos aguda, y puede ser más o menos superado, según las culturas, las épocas, los individuos, pero siempre aparece como algo de carácter universal. Según la fe, este desorden que constatamos dolorosamente, no se origina en la naturaleza del hombre y de la mujer, ni en la naturaleza de sus relaciones, sino en el pecado. El primer pecado, ruptura con Dios, tiene como consecuencia primera la ruptura de la comunión original entre el hombre y la mujer. Sus relaciones quedan distorsionadas por agravios recíprocos, su atractivo mutuo, don propio del creador, se cambia en relaciones de dominio y de concupiscencia; la hermosa vocación del hombre y de la mujer de ser fecundos, de multiplicarse. Para sanar las heridas del pecado, el hombre y la mujer necesitan la ayuda de la gracia que Dios, en su misericordia infinita, jamás les ha negado. Sin esta ayuda, el hombre y la mujer no pueden llegar a realizar la unión de sus vidas en orden a la cual Dios los creó "al comienzo". Los dos libremente habéis aceptado un matrimonio en castidad, pues os voy a describir las normas: Un matrimonio en castidad es aquel en el que la mujer es la que tiene que controlar que su marido se respete a él mismo y a su esposa. Los dos deben aceptar este compromiso de pareja. Yo tengo experiencia, ya de muchos años, con mi programa de castidad masculina, con él he salvado parejas en proceso de ruptura, como espero que os suceda a vosotros, pero todo se pasa por que tengas confianza en tu esposa. 
Si aceptas hay una serie de normas que debéis respetarlas si quieres empezar con la fase de entrenamiento de tu castidad". Me dijo

"Las mujeres en general y tu esposa en particular deben ser respetadas en todo momento, debes mostrar tu máxima educación, y por supuesto, estar siempre a disposición de tu esposa para lo que ella disponga. Ella es quien dirige la familia y quien dispone del dinero del hogar y el marido contribuye con los ingresos principales. Tu labor en el hogar es atenderla a ella.
Mientras no tengáis hijos, es labor del hombre cuidar de tu esposa. Y cuando los tengáis tu te encargarás del cuidado de sus hijos. 
Debes entender que la confianza y la honestidad es la base de vuestro matrimonio. Si aceptas entrar en el programa de castidad nunca más preguntarás a tu esposa donde ha estado ni con quién, ni le propondrás nunca tener relaciones sexuales, deberás esperar a que ella te lo proponga. Debes respetar tu cuerpo, y no masturbarte nunca. ¿Tú aceptas tener relaciones con tu mujer sólo cuando ella te lo pida? Si, contesté.
Bien, si aceptas estar en castidad ahora mismo te voy a colocar un aparato de castidad para que te vayas acostumbrando y yo pueda asegurar a tu esposa que guardo tu virginidad para ella. Ella se irá con una de las dos llaves de tu cinturón de castidad, y así, sólo podrás liberar tu pene si tienes el permiso de tu esposa y el mio.
Aquí en mi programa deberás estar un tiempo separado de tu esposa, y servir a otras mujeres, siempre con la autorización de tu mujer, ella te pondrá al servicio de otras mujeres, por horas o días a la semana, según acuerde con ella.
Dispondrá de tu cuerpo como a ella le guste, y vestirás conforme a sus indicaciones y llevaras las señas de castidad que ella decida. Algunas parejas sólo llevan anillos de boda, otras llevan ropas intimas de la esposa, etc. Incluso algunos maridos llevan tatuado el nombre de su mujer en su pubis, esto les ayuda a recordar a quien pertenecen.
Servirás a otras mujeres del mismo modo que lo harías con tu esposa.
No debes hablar si ella no te pregunta. Para hablar no hacerlo altivamente, mira levemente hacia abajo, respondiendo siempre la palabra "Si, señora".
Pedir permiso a la mujer para todo: Permiso para ir al servicio, para abandonar la habitación etc. Ante su negativa, abstenerse de realizarlo.
Estas son las normas básicas de un matrimonio en castidad, si estas de acuerdo firmar el contrato, nos adentraremos en la escuela, en donde os ayudaremos a conseguir el respeto y la castidad en el matrimonio".
"Señora disculpe, pero aqui no hay sitio para firmar".
"Solo ella debe firmar, con tu compromiso verbal ante ella debe ser más que suficiente, ¿has comprendido?"

"Si Señora", respondí. Me sentía humillado, pero con una gran curiosidad por este giro inesperado que daba mi vida.
Pues ahora baja los pantalones y ponte esto. Me mostró un cinturón de castidad tipo jaula.
Para mi sorpresa mi mujer, mi inocente mujer, que tanto respeto me había tenido hasta ahora dijo: "Espero que a partir de ahora, cumplas las normas y hagas lo que te digan", cogió un candado y oí el click al cerrarlo, ella cogió la llave y me marcho y dijo: "Ahora te dejo con esta señora, te espero abajo".

Desde aquel momento mi matrimonio empezaba a cambiar, pensaba.
Allí me encontraba yo, solo, delante de aquella mujer y mi esposa que se marchaba.  "Bueno, ahora soy yo la que te tengo que poner mi candado, para que no puedas presionar a tu esposa incumpliendo las normas para liberarte. Así sólo saldrás cuando nosotras decidamos.
Te debo indicar diversas cosas para que puedas convencer a tu esposa para que te libere.
Te recomiendo un horario diario de este tipo, y me dijo, te tienes que levantar cada día a las 5:00 AM y darte una ducha fria.  Yo pensé que no podría levantarme tan pronto y que tendría que poner el despertador. Ella dijo que no me haría falta ningún despertador, pues mi pene se encargaría de despertarme a esa hora exacta.
No debes hacer ruido al levantarte. Hazte tu aseo personal y desnudo, sólo con el cinturón de castidad vas ha hacer las tareas de la casa.
La primera tarea del día será siempre la limpieza del WC de tu señora, tu deberás utilizar otro. Limpieza del suelo de todas las estancias comunes. Preparación del desayuno de tu Ama. A las 8:00 AM , despertar suavemente a tu señora con un masaje de sus pies y si ella lo desea y te lo pide lamiendo su sexo. Debes esperar arrodillado a los pies de la cama a que decida despertarse, mientras sigues dando masajes a sus pies. Cuando despierte, vas a por el desayuno para tu señora, y se lo traes a la cama. Luego ayudar a vestir a tu señora, y posteriormente manicura y pintado de uñas, después la calzaras según sus instrucciones.
Luego, cuando ella se haya levantado, limpieza de las habitaciones y hacer la cama.
Ir a hacer la compra, preparar la comida, servirla en la mesa. Comerás siempre después que ella haya comenzado, nunca antes, y siempre preguntarás si ella quiere alguna cosa antes de que se acabe.
Preparación y servicio de la cena.  Limpieza de los platos y de la cocina en general, antes de ir a dormir. En ese momento, le sonó el teléfono y ella me dijo que había terminado que si quería saber más que visitara su web controldecastidad.blogspot.com
Que ya me llamaría para el primer día de entrenamiento, que tenia que buscar alguna señora que me pudiera entrenar como Dios manda.

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